El segundo semestre del año ha comenzado y con ello el escenario internacional va ajustándose poco a poco, en el caso de México, el ejecutivo federal realizó su primera visita internacional en un ambiente complejo a causa de las acusaciones que ha realizado el presidente Donald Trump sobre nuestra nación y más aún, cuando no habían pasado más de 24 horas de la reunión en la Sala Oval, los elogios mutuos en el jardín de las Rosas y la cena de trabajo; para que se realizaran de nueva cuenta, acusaciones hacia los mexicanos y lo valioso que ha resultado el muro fronterizo, ya no solo para contener a los migrantes, sino también a la propagación del COVID-19 en territorio estadounidense, justo en el momento que Trump esta por debajo de Biden en 15 puntos.

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Asimismo, en esta misma semana, se han dado pasos por demás alentadores de la factibilidad de las vacunas que se están desarrollando con tecnología de punta tanto en EEUU, Gran Bretaña, Alemania (no se debe de olvidar la importancia que cada vez están teniendo las empresas farmacéuticas como Pfizer y Aztra Zeneca en este proceso), como en la propia República Popular de China, sin dejar de lado los anuncios de la Federación Rusa de contar con una modificación de un medicamento japonés para acelerar los procesos de mejoramiento de los pacientes contagiados y en estos días la India a dado a conocer que ya cuenta con otro medicamento altamente eficaz para apoyar al alivio de quienes padecen esta enfermedad.

Junto a ello, los esfuerzos por parte del Fondo Monetario Internacional (FMI) y del Banco Mundial (BM) van en el sentido de buscar políticas públicas que faciliten la inversión y la reconstrucción del tejido económico de las naciones, con el único fin, de que la recuperación sea lo más pronto posible y con esto, que la pérdida de empleos sea por breve tiempo evitando el incremento de la pobreza que a su vez puede traer otro tipo de problemáticas a los Estados nacionales como incremento de la corrupción, inseguridad pública e incluso provocar el aumento de lo que se le llaman Estados fallidos sobe todo en el sudeste asiático y en el continente africano.

En este mismo orden de ideas, el Dr. José Ángel Gurria, ex canciller de México, ex Secretario de Hacienda y actual Secretario General de la OCDE ha anunciado que no buscará seguir al frente de esta tan importante organización internacional, que ha teniendo un importante papel fundamental, alentando que los Estados miembro sean pro activos en la recuperación de la economía mundial, apoyando la viabilidad del libre comercio y de la democracia liberal, para que la corrección macroeconómica en los Estados no miembros, sea en el menor tiempo posible, apoyando como una sólida institución, los esfuerzos para que los efectos de la emergencia sanitaria no tengan por mucho tiempo como resultado la caída del bienestar y del desarrollo de las naciones.

La gran discusión que se ha ido estableciendo tanto en el FMI, BM como en la OCDE, es como hacer del proceso de la globalización uno que se mantenga y que la experiencia que está dejando la pandemia sea el de reforzar programas sociales, mejorar la justicia social, impulsar las libertades humanas, avanzar en tecnologías que protejan el medio ambiente y ante todo procurar por ir cerrando la brecha económico- social que aún existe en una buena parte de las naciones del mundo como en África, el sudeste asiático y en Latinoamérica.

Si esto es parte del planteamiento que en estos organismos se está llevando a cabo, las potencias están estableciendo como mantener su hegemonía y acrecentarla, por ejemplo, los EEUU se mantienen ocupados en implantar una adecuada estrategia en el Ártico que les permita en los próximos años contar con las debidas rutas de navegación por dicho espacio, para lo cuál se debe de entrar en negociación con las naciones limítrofes como lo son Noruega, Suecia y Dinamarca entre otras, para ir cerrando áreas de oportunidad comunes frente a intereses contrarios como los que representa la Federación Rusa y la República Popular de China.

Tales pláticas son parte de los esfuerzos talasopolíticos que se están retomando debido a las condiciones actuales en las que se encuentra el deshielo en el Ártico a causa del cambio climático, aunado a las demostraciones de poder que ha estado realizando la Armada China en el Océano Pacífico como también en el propio Ártico con la presencia de sus nuevos rompehielos de lata tecnología, solo comparable con los que, en estos días cuenta la Federación Rusa para seguir ejerciendo que este espacio es parte de su zona de influencia e interés nacional.

El tablero mundial se sigue moviendo y en estos días se ha dado a conocer la investigación de la injerencia de la Federación Rusa en el proceso del BREXIT, que por meses se había deteniendo y que ha demostrado los intereses de esa nación para tener una profunda injerencia en Europa, que le permita seguir teniendo una participación significativa en la toma de decisiones, la fractura de la Unión Europea con la salida de Gran Bretaña, no solo es la división de un continente unido, es también la competencia por los espacios económicos, financieros y políticos entre la isla y el continente, teniendo en cuenta las diferencias que históricamente, han tenido los británicos  frente a las naciones europeas.

A esta situación se debe de considerar los propios esfuerzos de la Unión Europea a través de su Consejo para seguir juntos, enfrentando las consecuencias de la pandemia por ello, en la reciente reunión se acordó un paquete de ayuda para los miembros de 860 billones de dólares que permita recuperar la economía lo más pronto posible; la respuesta a este tipo de acciones son las reuniones que se sostendrán entre los BRICS y la Organización de cooperación de Shanghái en Rusia en estos días aunada a la que ha convocado la República Popular de China  para que su Ministro de Relaciones Exteriores acuerden temas en común con sus homólogos de Asia Central.

Las piezas del tablero mundial se mueven de una manera sincronizada, como un reloj finamente armado, que da un mensaje claro, referente a la importancia que la seguridad internacional requiere en este momento, de la cooperación entre socios y aliados, aunado al fortalecimiento de los intereses ya existentes, pues lo que no se pueden permitir los principales actores globales es demostrar debilidad, por el contrario es momento de ejercer liderazgo, habilidad para concertar acuerdos en común y ante todo, mantener a salva guarda las regiones ya comprometidas.

En este escenario, se debe de considerar a la región latinoamericana que parece estar fuera del juego del tablero mundial, solo mirando y estando a la expectativa, lo cuál en nada apoyará su recuperación y dar el debido salto a la nueva globalización que está en camino, en donde la 5G, la inteligencia artificial, la nano ciencia (en la medicina será fundamental) y la ampliación de la democracia y las libertades humanas serán las piezas a considerar.  México por acciones geoestratégicas debería encabezar ese posicionamiento latinoamericano ó a caso ¿será Brasil?, de ser así, México seguirá rezagado perdiendo una oportunidad valiosa para demostrar su valía como parte de las grandes naciones del mundo.