El proyecto del Presupuesto de Egresos 2019 reveló datos contrastantes y decepcionantes, sobre todo para la universidades públicas del país —entre las que destacan la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), el Instituto Politécnico Nacional (IPN) y la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM)—, porque se les redujo, de manera drástica, sus recursos correspondientes.

Que vueltas da la vida, en el comienzo de la Cuarta Transformación, antes de la pasada jornada electoral del uno de julio, la UNAM, el IPN y la UAM, entre otras instituciones públicas, hicieron un simulacro electoral, donde el ganador fue el entonces candidato por Morena, Andrés Manuel López Obrador, en ese entonces obtuvo el 70 por ciento de los 9 mil 519 votos que se registraron.

-Publicidad-

Los estudiantes organizaron dicho ejercicio electoral porque “México está viviendo los momentos de violencia más altos de la historia, problemas de crecimiento económico, de precarización del trabajo y muchos otros problemas que a las estudiantes y los estudiantes nos preocupan”, comentó uno de los universitarios que participaron en el simulacro.

Tal parece, que la administración de AMLO, no intentó retribuir el apoyo que los alumnos universitarios le brindaron en los pasados comicios, porque  —con base en datos de la encuestadora Defoe— el uno de julio el 47 por ciento del electorado que se decidió por el político tabasqueño estudia y/o estudió el nivel superior.

Que vueltas da la vida en el comienzo de la Cuarta Transformación, antes de la pasada jornada electoral del uno de julio, la UNAM, el IPN y la UAM, entre otras instituciones públicas, hicieron un simulacro electoral, donde el ganador fue el entonces candidato por Morena, Andrés Manuel López Obrador, en ese entonces obtuvo el 70 por ciento de los 9 mil 519 votos que se registraron.

Aún falta que que el Congreso apruebe el presupuesto, y si no sucede lo contrario, tanto la UNAM como el IPN y la UAM van a sufrir un recorte de aproximadamente mil 341 millones de pesos. Algo que contrasta con el incrementó que se le asignó a la Secretaría de Educación Pública (SEP), de 6.8 por ciento en su partida anual.

Cabe destacar, que la reducción de recursos para las universidades casi equivale al presupuesto que el titular del Ejecutivo Federal propuso para la construcción de 100 universidades —para que todos los jóvenes tengan acceso a la educación superior—, dicho monto es de mil millones de pesos.

Los respectivos recortes

A la UNAM se le plantea otorgar 37 mil 277 millones de pesos, lo que representa mil 23 millones de pesos menos que el presupuesto de este año; y en términos nominales el recorte equivale a 2.6 por ciento.

El futuro para la UAM es el menos provisorio, ya que será la institución superior que va a padecer el mayor recorte, con un 4.2 por ciento respecto a este 2018; su asignación económica será de siete mil 28 millones de pesos, con una disminución 289 millones de pesos.

En teoría el IPN tendrá la menor reducción, con un 0.15 por ciento, y su partida económica se proyecta en 18 mil 622 millones de pesos, mientras que en el 2018 recibió 18 mil 651 millones.

Reacciones

La Asociación Nacional de Universidades e Instituciones de Educación Superior (ANUIES) e integrantes de la oposición parlamentaria criticaron la disminución de recursos y exigieron la secretario de Hacienda, Carlos Urzúa, “un presupuesto justo para la máxima casa de estudios”.

Para el rector de la UAM- Iztapalapa, Rodrigo Díaz Cruz, el Congreso de la Unión debe preparar una partida especial de mil millones de pesos para esa unidad, que sufrió daños en el 2017 a causa de los sismos.

Cabe destacar, que la reducción de recursos para las universidades casi equivale al presupuesto que el titular del Ejecutivo Federal propuso para la construcción de 100 universidades —para que todos los jóvenes tengan acceso a la educación superior—, dicho monto es de mil millones de pesos.

Mario Alberto Rodríguez, director del IPN, cree que se puede debatir y revertir la reducción presupuestaria. Sin embargo, proyectan ampliar su matrícula para el año entrante.

Nadie contó con que la “austeridad republicana” se iba a aplicar en las principales universidades del país, solo resta esperar que los legisladores sean sensatos y repartan el presupuesto que realmente requieren y necesitan dicho centros educativos.