El presidente de México, Andrés Manuel López Obrador está por emitir su primer informe de gobierno, es posible que escuchemos cómo, entre chascarrillos, declara como un importante logro la cancelación de obras públicas de gran inversión, como es el Nuevo Aeropuerto Internacional de México (NAIM); otro “logro” que podría adjudicarse es el despliegue de la Guardia Nacional (GN), a pesar de las grandes problemáticas en que se ha visto envuelta, como ejemplo la negativa de elementos de la Policía Judicial de integrarse al nuevo cuerpo de seguridad.

Sin embargo, a pesar del despliegue de la GN, continúa la violencia acosando a la población mexicana. Con base en los datos del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNP), este diario realizó una comparativa entre los primeros nueve meses de los presidentes Enrique Peña Nieto y Andrés Manuel López Obrador, tomando como referencia los periodos de diciembre de 2012 a agosto de 2013, y de diciembre de 2018 a agosto de 2019.

Según los datos del Secretariado los homicidios dolosos pasaron de 13 mil 992 durante la gestión de Peña, a 19 mil 642 en la administración de López Obrador, es decir, se registró un aumento del 40.4 por ciento o 22 por cada 100 mil habitantes; la situación es más grave que incluso en los años más violentos de la guerra contra el narcotráfico, cuando se registraba homicidios a razón de 9.75 por cada 100 mil habitantes.

Las cifras muestran también un incremento cuando nos referimos al indicador de agresiones sexuales, específicamente a las violaciones, se registraron 10 mil 059 violaciones durante los primeros meses de Peña Nieto, mientras en lo que va del sexenio de Obrador, fueron 10 mil 989 mujeres violadas en el país, esto implica un aumento de 9.2 por ciento.

Los números muestran un lado más amable para Obrador, cuando nos referimos al tema de feminicidios, que disminuyeron de mil 383, durante el sexenio de Peña Nieto, a 637 mujeres asesinadas en sexenio de Obrador; una disminución del 46 por ciento. A pesar de la disminución Obrador no muestra que el tema sea una prioridad para su gobierno, pues recientemente cuando, fue cuestionado al respecto de los feminicidios que suceden en México, López Obrador se limitó a decir que la GN podría en marcha una estrategia para combatir el padecimiento nacional, sin dar más detalles.

Con respecto al indicador de robo, que incluye asalto en casa habitación, a negocios y asaltos, también hubo una disminución importante pasando de 514 mil 975, con Peña; a 500 mil 281 infracciones con López Obrador. Finalmente en el indicador de secuestros, las cifras muestran una disminución de mil 251 a 834, en los nueve meses de la actual administración.

No cabe duda que ambas administraciones se enfrentaban a situaciones por demás difíciles para resanar la seguridad nacional; Enrique Peña Nieto entró al poder de la mano de un gobierno que había declarado recientemente la guerra contra el narcotráfico, que era en realidad una forma de desvelar y propagar la cultura de la violencia en México, y cuyas consecuencias se han manifestado hasta los últimos días, como prueba de ello la grave masacre de Coatzacoalcos, Veracruz.

No hay que olvidar que las cifras referidas anteriormente incluyen nombres específicos de mujeres y hombres que tuvieron que enfrentar el miedo de vivir en medio de un fuego cruzado entre grupos criminales, y muchos de ellos no sobrevivieron. Ese miedo posiblemente no alcance a los altos funcionarios, pues la actual administración no ha establecido un plan específico para combatir atender la crisis de seguridad que atraviesa el país.

VR