México.- La renovación del Congreso Nacional de Morena ha tenido gran afluencia en su primer día de votación, aunque los actos violentos, la presencia de “acarreados” y la quema de boletas se ha robado la atención.

Videos que circulan en redes sociales muestran el caos que gobierna en las votaciones de diferentes zonas de algunas entidades.

  • CDMX

-Publicidad-

En la alcaldía Iztacalco se salieron de control las votaciones y es que se registró una trifulca entre los militantes del partido.

En la colonia Roma Sur, alcaldía Cuauhtémoc, un par de mujeres se liaron a golpes en una unidad habitacional donde también fueron colocados centros de captación de votos.

La reportera Laura Brugés documentó la trifulca donde participan mujeres y se observa a un policía que trata de calmar los ánimos pero simplemente no pudo impedir las agresiones.

  • Oaxaca

Las votaciones se cancelaron en Rincón Viejo, Matías Romero, Oaxaca, luego de que seguidores de diversos grupos políticos del partido destruyeron y quemaron la paquetería.

  • Puebla

Tras un conato de bronca, acarreo y compra de votos, en una de las sedes de Tehuacán, en Puebla, se suspendió la elección de consejeros de Morena, lo que provocó la quema y robo de boletas.

  • Veracruz

En Veracruz, un zafarrancho se generó durante la elección interna de Morena en Minatitlán.

La diputada Jessica Ramírez Cisneros trató de impedir el proceso de la votación, por lo que autoridades se la llevaron al grito de «fuera, fuera» por parte de los asistentes. Posteriormente, fue detenida.

  • Chiapas

En Huehuetán, cientos de militantes de Morena arribaron al domo del municipio de Huehuetán, que es sede del distrito 13, donde destruyeron las urnas y procedieron a quemar las boletas.

  • Tabasco

En el distrito federal II, en el municipio de Cárdenas, simpatizantes de Morena intercambiando golpes en el centro de votación instalado en el domo de la Unidad Deportiva «Domingo Colín», de la colonia Trabajadores de la Csat.

Elementos de la policía municipal tuvieron que intervenir para calmar los ánimos de los simpatizantes del partido guinda.