Llevan meses esperando cita, no tienen otra opción de atención médica, su economía no se los permite, solo cuentan con el IMSS, pero no hay médicos, no hay espacio; el Hospital Regional 197 de Texcoco del IMSS presenta una sobrepoblación de pacientes ante el cierre de la Clínica 25 por daños estructurales después del sismo.

Son los casos e historias que no escuchan, ni ven las autoridades que después de dos años han hecho caso omiso a la reconstrucción de hospitales que quedaron en ruinas después del 19 de septiembre de 2017.

La gran estructura que dibuja la calzada Ignacio Zaragoza, en los límites de la CDMX y el Estado de México y que albergaba el Hospital Regional 25, la famosa “Clínica 25”, hoy es un espacio desolado, una mole gris fuera de servicio que ha metido a la zona oriente de la región en una crisis de atención médica para 217 mil 412 derechohabientes del IMSS provenientes de Iztapalapa, Nezahualcóyotl y Los Reyes,  quienes han tenido que buscar espacio en otras unidades, las cuales ya enfrentan un problema de sobrepoblación debido a ello. Vale la pena destacar que se trata de uno de los municipios y alcaldía más poblada de las entidades antes mencionadas y nadie está poniendo atención.

El colapso de hospitales después del sismo, también sacó a la luz un sistema de salud agonizante y que los mexicanos no tenemos garantizado el acceso a la salud como lo establece el Artículo 4º de nuestra Constitución.

El nivel de sobrepoblación y desatención se puede medir cuando, por ejemplo, en el Centro Nacional La Raza se están programando un aproximado de 120 cirugías y 29 de urgencia al mes, cuando en promedio la Clínica 25 atendía 730 intervenciones quirúrgicas. Seguramente esto está sustentado en las normas del IMSS las cuales determinan que sólo en las enfermedades más complejas los pacientes son enviados a las unidades médicas de alta especialidad como La Raza o Magdalena de Las Salinas. 

Es así que los derechohabientes están siendo enviados a las unidades regionales alternas que están atendiendo en promedio 11 mil 369 consultas de especialidades y 8 mil 820 consultas de urgencias que brindaba el citado nosocomio al mes, más la población derechohabiente de la región, significa un serio problema para la atención adecuada y oportuna de los pacientes.

Fue hasta después de tres peritajes y un año después que se determinó que la Clínica 25 tenía que ser desalojada en su totalidad por severo daño estructural y donde a la fecha no se ha removido un solo tabique.

En el Senado se atendió la comparecencia del Dr. Flavio Cienfuegos, director de Administración del IMSS, donde habló sobre el plan de rescate de siete hospitales siniestrados durante el primer semestre de 2019, así como restablecer el servicio de urgencias a la brevedad. Estamos hablando de junio, va a iniciar octubre y la gente sigue esperando.  

La Clínica 25 guardaba entre sus muros más de 50 años de historias, de atenciones y urgencias médicas, una planilla laboral de más de 200 médicos, aproximadamente 430 enfermeras y 300 empleados que tuvieron que emigrar a otras unidades médicas. Hoy son escombros 46 consultorios, 398 camas, 9 salas quirúrgicas, 6 salas de rayos X, 6 laboratorios, un área de hemodiálisis y servicio en diversas especialidades médicas. Todo ello la esperanza de vida de miles de derechohabientes y la tranquilidad de sus familias, tranquilidad que les robó el sismo del 19 de septiembre y la indiferencia de las autoridades.

Urge la clínica 25.

 

Llegó el Metotrexato

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Hablando de problemas de salud. Después de la seria presión social, de las protestas de los padres de pequeños que dejaron de recibir su tratamiento contra el cáncer por el desabasto, asunto que el propio secretario de salud; por increíble que parezca, minimizo, el sábado llegó proveniente de Francia el metotrexato, medicamento para tratar el cáncer, por lo que cientos de pequeñitos estarán recibiendo de manera normal su tratamiento.

Juan Zepeda

Senador de la República