AL TIEMPO

¿Cuál de los dos montajes –abajo citados–, es más burdo, más grosero y más ofensivo para los ciudadanos y para la impartición de justicia?

a).- El primero es el montaje de Televisa, que con la ayuda de Genaro García Luna, recreó para la televisora la captura de la secuestradora Florence Cassez y sus compinches y que gracias al montaje debió ser liberada.

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b).- El segundo es el montaje de Estado sobre la llegada a México de Emilio Lozoya; montaje organizado por el gobierno de López Obrador para simular el traslado a prisión del presunto responsable, cuando en realidad el ex director de Pemex fue llevado a una “jaula de oro”; un exclusivo hospital, en donde dispone de un piso completo.

En el primer caso, Televisa se prestó al montaje de la detención de una banda de secuestradores.

En el segundo, todo el Estado –con el aval presidencial–, engañó no sólo a todas las televisoras y a todos los medios, sino que la simulación se llevó a cabo en Cadena Nacional y se pretendió engañar a la sociedad toda; a los 90 millones de potenciales votantes.

Es decir, que el gobierno de López Obrador no sólo perfeccionó la técnica “del montaje engañabobos” de García Luna, sino que llevó el engaño a niveles demenciales; un verdadero circo de Estado, con la complicidad de los Poderes Legislativo y Judicial.

Y es que a pesar de que el montaje de la extradición de Lozoya no solo es un insulto, por el engaño mismo, y que significa una ilegalidad que violenta el debido proceso y la Constitución misma, nada han dicho legisladores y menos juzgadores; todos parecen metidos en la complicidad oficial para llevar a cabo el mayor montaje de Estado, de la historia de México.

Y viene a cuento el tema porque en el clímax de la irresponsabilidad oficial, Alfonso Durazo, el supuesto titular de Seguridad Pública, dijo que era “un montaje” el despliegue de fuerza del Cártel Jalisco Nueva Generación, difundido en redes, y en donde los criminales se acreditan la ejecución de jueces, ciudadanos y adversarios y en donde amenazas a otros grupos del crimen organizado.

Por eso aparecen las preguntas obligadas

¿A partir de qué criterios, de qué indagatorias, de qué pruebas, de qué investigaciones… el señor Durazo asegura que “es un montaje” el despliegue de fuerza del mayor cártel criminal en México?

Y, en efecto, el señor Durazo puede decir misa, puede mentir todo lo que guste y mande y hasta puede creer que los ciudadanos son tontos para no entender la diferencia entre un montaje y un engaño; entre mentiras y engaño.

Sin embargo –y gracias a la estulticia de servidores públicos como Alfonso Durazo y de todo el gabinete–, cada vez son más los mexicanos que confirman que el de López Obrador no es un gobierno serio, responsable, confiable y comprometido con la justicia, la seguridad, el bienestar, la salud y la democracia de los mexicanos.

No, la verdad es que los hechos confirman, todos los días, que todo el gobierno de AMLO es un escandaloso montaje de Estado. ¿Lo dudan?

1.- A los ojos de todos, las mañaneras son uno de los más groseros montajes de la historia en México.

2.- En esos encuentros cotidiano con un puñado de paleros, dizque periodistas, el presidente Obrador ha pronunciado casi 40 mil mentiras; el mayor montaje mentiroso de presidente alguno en el mundo.

3.- Es un montaje la supuesta lucha contra la pandemia, al grado de que México está a un paso de convertirse en el tercer lugar, del mundo, con el mayor número de muertos y contagiados.

4.- López Obrador carga en su podrida conciencia la muerte de 40 mil mexicanos por Covid-19; muchos de quienes pudieron salvar la vida si el presidente hubiese sido un mandatario responsable.

5.- Es un montaje la lucha contra la violencia, contra el crimen y a favor de la seguridad. Y las 60 mil muertes violentas lo confirman.

6.- Es un montaje que el pueblo está feliz, feliz, feliz; frente al mayor desempleo en décadas, ante la peor recesión económica, ante la fuga de capitales y ante la parálisis de las industrias básicas.

7.- Es un montaje el supuesto éxito del gobierno de AMLO, cuando hoy los pobres en México se ha multiplicado de manera geométrica, mientras que diez millones se han sumado a la lista de los pobres extremos.

8.- Es un montaje el supuesto éxito de los programas estrella del nuevo gobierno; todo ha fracasado, desde Sembrando Vida, hasta Jóvenes Construyendo el Futuro.

9.- Es un montaje el fin de la corrupción, ya que los hechos confirman que el de AMLO es el gobierno más corrupto de la historia.

10.- Y resultó un grosero montaje la política exterior y, sobre todo, la visita del presidente mexicano a su homólogo de Estados Unidos. En ese encuentro el mexicano llegó arrodillado ante el tirano del norte.

Así o más claro que el de AMLO no solo es un gobierno fallido, sino todo un montaje.

Se los dije.