No es un secreto que, desde que Andrés Manuel López Obrador ganó la elección del pasado 1 de julio, los trabajadores de confianza del gobierno federal –de los cuales muchos otorgaron su apoyo al morenista– pendían de un hilo tras el anuncio del tabasqueño de reducir hasta en un 70 por ciento la plantilla laboral.

Llegó el día. A partir de los primeros días de diciembre, como es costumbre tanto en empresas privadas y dependencias del Estado hubo reacomodos, pero en esta ocasión la situación se tornó un poco «más seria» ante la propuesta de Austeridad Republicana propuesta por el primer mandatario.

Las nuevas reglas para los burócratas de confianza incluyen contar con ocho horas de trabajo y tener un solo día de descanso a la semana. Además, no tendrán viáticos, se eliminará la caja de ahorro especial y el seguro de Separación Individualizada, no podrán recibir regalos superiores a los 5 mil pesos, no habrá bonos y el salario será integral.

Fue así cuando vimos videos en varias entidades del país, en las que trabajadores del Servicio de Administración Tributaria (SAT) denunciaron a través de redes sociales como los hacían firmar su renuncia, incluso hasta los encerraron en las oficinas hasta que no signarán la misma.

¿Y si me despidieron?

En caso de que los empleados de confianza hayan sido removidos de sus puestos, tendrán derecho a una indemnización de tres meses de sueldo y 20 días de salario por cada año de servicio prestado, establece la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN).

Este derecho fue adquirido por los trabajadores de confianza en febrero de 2016, cuando la Suprema Corte de Justicia convirtió en jurisprudencia el fallo a favor que dio a un grupo de 16 mil trabajadores de confianza del Estado que en 2015 corrían el riesgo de ser despedidos.

El licenciado Giovanni Flores Mateo, fundador del primer despacho en línea en México «TuJuicio.com«, comentó para Contrapeso Ciudadano que los trabajadores de confianza están protegidos por el artículo 123 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos.

Además, la SCJN reafirma este derecho y dice que, aunque los empleados de confianza no gocen del derecho a la estabilidad en el empleo, disfrutarán de las medidas de protección al salario y gozarán de los beneficios de la seguridad social como servicios de salud, aguinaldo, bono por quinquenio, seguro de enfermedades y maternidad, riesgo de trabajo, jubilación, retiro, invalidez, rehabilitación, préstamos para la adquisición de casa estipuladas en el artículo mencionado, apartado B fracción XIV.

Si estos trabajadores fueran despedidos, el patrón no tiene la obligación de recontratarlos. Y para poderles modificar sus condiciones laborales, tendrían que ser despedidos y reintegrados bajo las nuevas reglas. En caso de ver violados sus derechos, los trabajadores de confianza podrían demandar.

Los empleados de confianza que no quieran atenerse a las posibles nuevas disposiciones podrán buscar su jubilación anticipada, negociar alguna gratificación o buscar ser reacomodados en otras posiciones.

  • – Hay que conocer qué tipo de contrato tengo con la empresa; si le piden la renuncia, incluso si llegaran a firmarla, se puede impugnar o ponerla en duda ante autoridades de conciliación y arbitraje.
  • – El ejecutivo que le ponga la sentencia de “si no firmas, de aquí no sales” incurre en un delito que se castiga con cárcel.
  • – No es lo mismo finiquito que liquidación.
  • – No opera la reducción del salario, si no es con consentimiento del trabajador.

Para más información y asesoría, puedes visitar tujuicio.com y visitar la página en Facebook o bien , llamar al teléfono (55) 4164-6920 – WhatsApp (55) 5456-0150.

MO

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