AL TIEMPO

Se pudrió el gobierno de López Obrador, cuando en sus narices ocurre una nueva masacre, como la que le quitó la vida a nueve integrantes de la familia LeBarón, y cuando el propio presidente dice que no usará la violencia del Estado contra los criminales.

Se pudrió el gobierno de AMLO cuando el presidente mismo, en una suerte de parodia macabra, dice que “fue un buen día” el de la masacre de los LeBarón; mujeres y niños asesinados y quemados vivos.

Se pudrió un gobierno como el de Obrador, cuando uno de los familiares vivos de los LeBarón, debió llevar –de manera personal–, a las autoridades al lugar de la masacre, porque ni policías ni fiscales ni militares ni marinos ni guardias nacionales acudieron al lugar.

Se pudrió el gobierno de AMLO cuando todo el Estado, sus instituciones y sus funcionarios mandan señales de que solapan y encubren a los matarifes de las bandas criminales.

Se pudrió el gobierno de López cuando el responsable de la Seguridad Pública, Alfonso Durazo, dice que la familia LeBarón fue confundida y que por eso fue masacrada, versión que contrasta con lo dicho por la propia familia de los asesinados; el mismo Durazo que dijo que al “Chapito” Ovidio lo encontraron por casualidad.

Se pudrió el gobierno federal de Morena cuando al lugar de la masacre de los LeBarón no acudió el presidente López Obrador, tampoco el titular de Seguridad Pública, Alfonso Durazo y menos la responsable de Gobernación, Olga Sánchez Cordero o el Fiscal General, Alejandro Gertz Manero.

Se pudrió el gobierno de López Obrador cuando “toda la investigación” del crimen de los LeBarón la lleva a cabo el canciller Marcelo Ebrard. ¿No es ese un gobierno podrido?

Se pudrió el gobierno de AMLO cuando a casi 48 horas de la tragedia no existe siquiera una versión oficial de lo ocurrido, cuando no hay un solo indicio de los verdaderos responsables.

Se pudrió el gobierno de AMLO cuando versiones periodísticas acreditan la masacre de los LeBarón a una célula del Cártel del Chapo, aliado del gobierno de Obrador.

Se pudrió el gobierno de López y se pudrió parte del Estado mexicano, cuando callan los partidos opositores, ante la tragedia de la familia LeBarón.

Se pudrió el gobierno de Obrador, pero también se pudrió el Congreso mexicano, porque todos o casi todos los legisladores de todos o casi todos los partidos guardan silencio, ante las amenazantes declaraciones del presidente Trump, quien desliza la posibilidad de una intervención militar.

Se pudrió el gobierno del presidente tabasqueño cuando poderosos medios como The Wall Street Journal dice en un editorial institucional que no se puede descartar una operación militar en México, a causa de la violencia sin freno en nuestro país.

Se pudrió el gobierno de AMLO cuando senadores como el republicano Tom Cotton compara la estrategia de seguridad seguida por el presidente mexicano “es un cuento de hadas” y peor cuando dice el propio legislador que si México no puede proteger a los ciudadanos norteamericanos “entonces los Estados Unidos tendrán que tomar el asunto en sus manos”.

Se pudrió el gobierno de López cuando otro senador norteamericano, el republicano Lindsey Graham, dice que prefiere visitar Siria que algunas regiones de México, a causa de la violencia.

Se pudrió el gobierno federal de Morena cuando otro influyente diario norteamericano The New York Times ofrece a sus lectores un escalofriante articulo titulado “Un México plagado de violencia”.

Se pudrió el gobierno de AMLO cuando el prestigiado The Guardian titula en primera plana “100 muertes al día” “¿Alguien puede detener la guerra contra las drogas en México”.

Se pudrió el gobierno de López Obrador, cuando la prensa de todo el mundo le dedica titulares de primera plana al avance incontenible de la violencia en México mientras el presidente Obrador dice que no cambiará de estrategia.

Y se pudrió el gobierno de López Obrador cuando sus aplaudidores, los mismos que crearon el eslogan de “No Más Sangre”, hoy pretenden justificar la masacre contra los LeBarón, con el montaje de que fue una venganza por sus presuntas actividades criminales.

¡Tantita madre, señores fanáticos de AMLO!

Se los dije, no tienen madre.