AL TIEMPO

Horas después de la tragedia ocurrida el 3 de mayo en la línea 12 del Metro de Ciudad de México, aquí señalé a los presuntos culpables.

-Publicidad-

Y es que desde años antes, durante el gobierno de Miguel Mancera, eran muchos los servidores públicos que sabían lo que hoy revela el reputado The New York Times: que los principales responsables de la tragedia se llaman Marcelo Ebrard y Carlos Slim.

Así lo dije en el Itinerario Político del 4 de mayo pasado, titulado: “¡La corrupción mata!”.

“Es un secreto a voces la complicidad entre el gobierno de Marcelo Ebrard y las constructoras de la L-12 del Metro, algunas de Carlos Slim, quienes no escucharon las alarmas sobre el suelo inestable de la capital del país y del peligro de un colapso como el que se produjo la noche del 3 de mayo del 2021”.

Hoy, en su primera plana, The New York Times presenta un reportaje que llega a la misma conclusión que muchos llegamos la noche fatídica del pasado 3 de mayo.

Lo simpático del tema es que el rotativo estadounidense apoya su señalamiento de que la responsabilidad de la tragedia recae en Marcelo Ebrard y Carlos Slim, en documentos oficiales salidos del gobierno de la capital del país, además de opiniones expertas.

Y frente a la revelación –que pega debajo de la línea de flotación del gobierno de López Obrador–, la jefa de gobierno, Claudia Sheinbaum pretende desmarcarse y dijo que su gobierno no filtró documento alguno y que el NYT pretende confrontar al gobierno de AMLO.

Lo cierto, sin embargo, es que la revelación del diario global no hace más que confirmar que el problema era estructural y que los responsables son Marcelo Ebrard y Carlos Slim.

Así lo explica el NYT: “Debajo de las vías, la línea se mantenía unida con clavos en forma de perno. Al soldarse en acero y ser cubiertos en concreto, se creó una estructura que era más fuerte que cualquier material por sí solo. La resistencia del viaducto elevado dependía de estos clavos, que tenían la función de ser conectores esenciales para que la estructura permaneciera intacta”.

Y agrega: “Sin embargo, las soldaduras de acero que mantenían todo junto eran demasiado débiles, lo que provocó que el tramo elevado de la Línea 12 fuera incapaz de soportar el peso de los trenes… Los pernos metálicos que eran cruciales para la solidez del viaducto -y que servían como base de toda la estructura- parecen haber fallado debido a soldadura deficiente, falla grave que probablemente causó el choque.”

Además, el NYT señaló que la ‘Línea Dorada’ tuvo inconvenientes desde el primer momento, incluso antes de su inauguración, con las pruebas de los trenes en vacío: “El Times revisó miles de páginas de documentos internos del Gobierno y documentos corporativos de los problemas en la historia del metro encontrando advertencias y preocupaciones, desde hace una década, sobre la seguridad antes del accidente fatal”.

Pero hay más: “En su prisa por terminar, el Gobierno de la Ciudad demandó que las compañías constructoras abrieran el metro antes de que terminar la Jefatura de Gobierno de Ebrard en 2012, lo que dio lugar a trabajos frenéticos que comenzaron antes de que se terminara el plan ejecutivo de la obra, lo que al final provocó una línea defectuosa desde el inicio.”

Y añade: “Auditores federales encontraron que el Gobierno ‘autorizó trabajos de pobre calidad’ incluso desde que la línea estaba siendo construida. La certificación se hizo a menos de una hora antes de que se inaugurara, aunque faltaban muchas partes por terminar”, acota la investigación.

Pero nada de eso es nuevo.

Como dijimos, el 4 de mayo, en el Itinerario Político titulado: “La corrupción mata” advertimos que “era secreto a voces del mal estado de la Línea 12 del Metro”, la llamada “Línea Dorada”, otrora orgullo de Marcelo Ebrard”.

A continuaciòn un fragmento de aquella entrega: “Sí, era secreto a voces la escandalosa corrupción durante la edificación de la Línea 12 del Metro; corruptela de Marcelo Ebrard y Mario Delgado, que mata.

“Secreto a voces la negligencia criminal de Claudia Sheinbaum, quien nombró a una directora del Metro incapaz y por cuota política.

“Secreto a voces el descuido y el recorte presupuestal para el mantenimiento de todo el Sistema Colectivo, que todos los días presenta fallas y que cada día pone en riesgo a los usuarios.

“Secreto a voces la complicidad entre el gobierno de Marcelo Ebrard y las constructoras, algunas de Carlos Slim, quienes no escucharon las alarmas sobre el suelo inestable de la capital del país y del peligro de un colapso como el que se produjo la noche del 3 de mayo del 2021.

“Secreto a voces que la tragedia podría ocurrir tarde o temprano, ya que los expertos siempre advirtieron sobre la necesidad de utilizar equipo neumático de rodamiento, para evitar el colapso estructural a causa de la vibración del sistema rodante de rieles.

“Secreto a voces porque la irresponsable Claudia Sheinbaum no hizo caso a las advertencias repetidas sobre el riesgo inminente de la Línea 12 del Metro –y de todo el sistema–, y en especial ignoró la urgencia de iniciar un programa integral de mantenimiento y reparación de fallas.

“Secreto a voces la política criminal de austeridad, ya que desde Palacio se ordenó un “austericidio” en el Metro, lo que catalizó la tragedia.

“Secreto a voces que nadie, en los gobiernos federal y de la Ciudad de México, se atrevió a escuchar lo que vecinos y usuarios había detectado a simple vista en el Metro; fallas, deficiencias y corrupción sin freno.

“Y es un secreto a voces que nadie podría culpar al pasado y menos al neoliberalismo, ya que los gobernantes de Ciudad de México han pertenecido al mismo grupo político desde 1997; pandilla de corruptos, irresponsables y criminales que recurren al cinismo como política de Estado.

“Pero lo que no es un secreto –porque está a la vista de todos–, es que con el derrumbe de la Línea 12 del Metro también se derrumbó el gobierno de López Obrador y se derrumbaron sus obras faraónicas y de oropel.

  • En el fondo somos testigos del derrumbe del Tren Maya, del aeropuerto de Santa Lucía y de la refinería Dos Bocas.

“¿Y por qué somos testigos de ese fracaso?

“Porque nadie, en su sano juicio, se atrevería a usar al Tren Maya –que construyen los mismos que mal construyeron la Línea 12 del Metro–, y porque el aeropuerto de Santa Lucía será un peligro latente.

“Sí, presenciamos el derrumbe del gobierno de López Obrador que sólo 30 meses demolió la economía, el empleo, la inversión, el crecimiento económico, el sistema de salud y el bienestar de los que menos tienen.

“Derrumbe de la confianza ciudadana en los gobiernos de Morena y, sobre todo, en los gobiernos de Obrador y el de Claudia Sheinbaum.

“Derrumbe de la demagogia populista que, nos guste o no, florece detrás de la tragedia en la Línea 12 del Metro, ante la irresponsabilidad del Estado mexicano; del gobierno de Obrador; del gobierno de Claudia Sheinbaum, del Canciller Marcelo Ebrard y del gerente de Morena, Mario Delgado.

“Derrumbe de las aspiraciones presidenciales de los dos más aventajados pupilos de López Obrador. En efecto, luego de la tragedia en la Línea 12 del Metro, las aspiraciones presidenciales de Marcelo y de Claudia están en el bote de basura.

“Derrumbe del poderoso eslogan de “primero los pobres”. Y es que el Metro es el transporte de los que menos tienen; de los pobres, los obreros, los empleados… y curiosamente los que menos tienen son los más afectados.

“Pero hay más.

“Sí, obliga preguntar por el castigo a los responsables.

¿Quién será el valiente, en los poderes Legislativo y Judicial, de promover juicio político y cárcel contra los responsables del crimen de Estado de la Línea 12 del Metro?

“¿No es suficiente con ese crimen de Estado, para exigir la renuncia de López Obrador, de Claudia Sheinbaum, de Marcelo Ebrard, de Mario Delgado y de muchos otros criminales de Estado?

“Sí, todos deben ser llevados a prisión por negligencia criminal; por corrupción, por omisión y/o comisión de un crimen de Estado.

“Sí, en la Línea 12 del Metro el culpable fue el Estado y los responsables deben ser llevados a prisión. Al tiempo” (Fin de la cita)

Y sí, volvemos a preguntar: ¿Quién será el valiente de llevar presos a los criminales de Estado que construyeron la deficiente línea del Metro; que provocaron el austericidio?

Se los dije… fue el Estado.