AL TIEMPO

En la entrega del 16 de octubre pasado de Al Tiempo, aquí escribimos que el general Salvador Cienfuegos –ex titular de la Secretaría de la Defensa–, había sido entregado al gobierno de Trump, por el presidente López Obrador.

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Dijimos que se trató de una traición del mandatario mexicano al ex jefe castrense y aseguramos que el presidente mexicano sabía que las acusaciones contra Cienfuegos eran falsas.

Y sostuvimos que la entrega pactada del general de cuatro estrellas, había sido “una bocanada de aire fresco” para el debilitado candidato presidencial Trump, a quien el mandatario mexicano apoyó incluso a pesar de la traición a México.

Por eso, sostuvimos que la entrega de Cienfuegos no era otra cosa que una traición a México, a las fuerzas castrenses y, sobre todo, una traición a la lealtad militar.

Hoy, el gobierno norteamericano, ya en manos del presidente electo, Joe Biden, retiró todos los cargos contra el general Cienfuegos quien en las próximas horas será liberado.

Por eso, porque de nuevo el tiempo nos dio la razón, reproducimos la entrega de Al Tiempo de aquel 16 de octubre del 2020, titulada “Con fines electorales, AMLO entrego al general Cienfuegos”.

“Entre militares y marinos mexicanos hay enojo y rabia.

“Algunos de ellos incluso acusan al presidente Obrador “de traición” y “de entregar” al general Salvador Cienfuegos, a quien –según nos dicen–, el presidente Obrador sacrificó con fines electorales.

“¿Fines electorales?

“Sí, así me lo explicó un militar de alto rango: “El presidente Obrador trata de salvar a su amigo Trump, entregando en bandeja, a la DEA, al primer ex secretario de la Defensa”.

“Y se lamenta el militar de alto rango: “Y esa es una traición que no se perdona”.

“Y es que, asegura, “el presidente López Obrador sabía de la detención, en cualquier momento, del general Salvador Cienfuegos”.

“Sabía que la DEA seguía la pista revelada por un “testigo protegido” quien “le puso el dedo” al ex secretario de la Defensa Nacional en el gobierno de Enrique Peña Nieto.

“Sabía que los cargos por los que era perseguido el general de cuatro estrellas, era por supuestos vínculos con el crimen organizado y por supuesto lavado de dinero.

“Pero también sabe el presidente que “todo eso es falso”, dice el militar.

Pero, sobre todo, el mandatario mexicano sabía que “el golpe” por la detención del primer militar mexicano de ese rango –un militar de cuatro estrellas que por seis años fue el jefe de los militares mexicanos–, sería “una bocanada de aire fresco” para el debilitado candidato presidencial republicano, Donald Trump.

“Por eso, al presidente mexicano no le importó “la traición” a un militar que estuvo a su servicio; tampoco la traición a las fuerzas castrenses y menos le importó derruir la imagen de sus principales aliados en el actual gobierno; los militares.

“Y así fue como quedó sellada la suerte de Salvador Cienfuegos, el mismo militar al que López Obrador le agradeció toda la colaboración, la lealtad y la honestidad, cuando tomó posesión como presidente de los mexicanos.

“El mismo general al que ahora López Obrador lanza a las fieras –como carne de presidio–, con tal de ganar algunos votos para su amigo, Donald Trump; para tratar de salvar su campaña presidencial.

“Y es que la imagen en las pantallas de televisión de Estados Unidos resulta impactante; un general mexicano, del más alto rango, en el momento que es detenido por la DEA –en el aeropuerto de Los Ángeles–, junto con su esposa y sus nietos.

“El impacto de esa imagen en televisión y en redes sociales –la imagen de un militar prestigioso, detenido por presuntos vínculos con el crimen organizado y llevado preso junto con su familia–, es la confirmación visual de la retórica que sobre los mexicanos siempre ha gritado el candidato Trump,

“Y a esa imagen degradante de un militar del más alto rango –a esa traición a las lealtades castrenses– se prestó el presidente López Obrador.

“Peor aún, al presidente mexicano nada le importó que la familia del general Cienfuegos también fuera denigrada, al momento de la detención, como parte del espectáculo electoral al que se prestó el gobierno de México.

“Sin embargo, lo que no calculó el presidente mexicano, es que al avalar la degradación del primer militar del más alto rango y al entregarlo a los brazos de la DEA –lo que cumplió un sueños de esa agencia norteamericana también infiltrada por el crimen organizado–, López degrada a su propio gobierno.

“¿Por qué?

“Porque, literalmente, Obrador ha entregado todo su gobierno a los mismos militares que hacían y deshacían con el general Cienfuegos.

“En pocas palabras, resulta que mientras que el presidente mexicano traiciona a un general de alto rango, como Cienfuegos –al que lanza a las fieras para saciar los apetitos electoreros de la campaña de Trump–, el propio AMLO entrega buena parte de su gobierno a los mismos militares.

“Y entonces aparecen las preguntas obligadas.

“¿No sabía el presidente Obrador que el general Cienfuegos mantenía vínculos con el crimen organizado? ¿No sabía que lavó dinero criminal?

“¿Cuántos militares de alto rango, del gobierno de Obrador, hoy mantienen vínculos con el crimen y cuántos lavan dinero?

“Está claro que AMLO sabía que la DEA perseguía a Cienfuegos.

“¿Por qué, entonces, no ordenó que la autoridad mexicana lo detuviera?

“¿Qué confianza tendremos los mexicanos, en los militares a los que el gobierno de AMLO ha entregado el país, si uno de ellos, el general Cienfuegos, es “un pájaro de cuenta”, según la DEA?

“¿Qué confianza tendrán en el presidente Obrador, de ahora en adelante, los militares y los marinos, si saben que pueden ser traicionados por el propio jefe máximo, cuando a éste la plazca?

“Lo cierto es que el presidente mexicano juega con fuego.

“¿Por qué?

“Porque en todas las formas posibles soborna y corrompe a los militares y marinos mexicanos –al entregarles el país–, pero al mismo tiempo los traiciona, como traicionó al general Cienfuegos.

“Y según los códigos militares, la traición siempre tiene precio”. Hasta aquí la cita.

Por lo pronto, hoy muchos militares mexicanos se saben traicionados por el presidente mexicanos.

Se los dije.