México.- Rosario Ibarra de Piedra falleció este sábado en la ciudad de Monterrey, Nuevo León, así lo confirmo la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH).

Te puede interesar: Fallece Rosario Ibarra de Piedra, luchadora de los derechos humanos, a los 95 años

-Publicidad-

Llevaba varias décadas de luchar por la presentación de su hijo Jesús Piedra, presuntamente desaparecido durante la llamada “Guerra Sucia”, pero siempre supo lo que ocurrió con el joven, aunque lo ocultó para lucrar políticamente con el caso.

Así lo reveló Javier Coello Trejo, conocido como El Fiscal de Hierro, quien formó parte de la Brigada Blanca creada por el gobierno en los años setentas para combatir a los grupos guerrilleros que operaban en varias ciudades del país.

En la página 21 de su libro El Fiscal de Hierrro Memorias, Coello Trejo afirma: “En  el sexenio del presidente López Portillo, el Procurador General de la República, don Óscar Flores Sánchez, ordenó una minuciosa investigación de los supuestos desaparecidos en la que participé.

¿Rosario Ibarra de Piedra sabía lo que pasó con su hijo?

“Conocí a la señora Ibarra de Piedra en una ocasión en que el Procurador la citó y le dio una explicación con pruebas de cómo y en dónde había sido abatido su hijo al enfrentarse con la Policía. La señora nunca contó esto, en virtud de que la muerte de su hijo fue su bandera para alcanzar todo lo que posteriormente logró y que es públicamente conocido”.

En esa misma página, Coello Trejo asegura que en noviembre de 1973 Jesús Piedra Ibarra “cayó abatido en un enfrentamiento en Monterrey con la Policía, sus compañeros se lo llevaron y entonces Rosario Ibarra de Piedra, su madre, lo convirtió en bandera política; esta señora ha vivido del cuento a partir de entonces”.

Y más aún: Coello Trejo sostiene que el hijo de Doña Rosario fue quien mató al empresario Eugenio Garza Sada en septiembre de 1973, cuando un comando de la Liga Comunista 23 de Septiembre lo intentaba secuestrar.

“Jesus Piedra Ibarra sacó la pistola y le dijo: pinche rico, hijo de tu chingada madre, entonces le disparó y lo mató”, escribe en su libro el Fiscal de Hierro.

Doña Rosario nunca ha dado por muerto a su hijo. Durante décadas ha exigido que se esclarezca su paradero, una lucha que le ha dejado muchos dividendos políticos, como el haber sido diputada y senadora.

Los dividendos ahora los disfruta su hija Rosario Piedra Ibarra, nombrada ilegalmente por la “4-T” presidenta de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos.

JC