En entrevista para Contranoticias, el asesor político Fernando Dworak indicó que el tema de ver sobre quién tiene la razón en algo o no, con respecto a la oposición o al presidente Andrés Manuel López Obrador, no es ese, “si no quién está moviendo emociones; es decir López Obrador tiene un discurso completamente emotivo; le habla a la gente que está decepcionada de lo que había pero en vez de dar una alternativa clara”,  está sentando todo en torno a su figura, en torno a sus atributos personales y eso lamentablemente “nos puede llevar a creer que él es la salvación más no lo que él propone; ese es el riesgo”.

“Andrés Manuel es una persona que en primer lugar comunica claro, es decir comunica cosas muy simples que comparado a políticos que usan términos muy elevados, obviamente la gente compra eso directo”.

Por otra parte, Dworak señaló que lamentablemente pasamos por 30 años de gobiernos que creían que solamente se podía gobernar por la razón, y nunca se tejió un discurso de qué significa el país, a dónde vamos juntos y qué es lo que va a pasar, por lo que el «hueco» lo llenó un mensaje emotivo.

“El problema es cómo hacemos para restaurar o para volver a hacer atractiva la democracia; es decir estamos hablando de una persona que se adueña él mismo de la historia de México, la Cuarta Transformación no es más que la mitología del PRI con un piso arriba”

Explicó que AMLO se ha adueñado de la visión del viejo PRI; es decir se pinta como la persona que nos va a salvar, como el PRI de los 70, por lo que confrontarlo de frente, lo va a fortalecer, por lo que hay que pensar que por ejemplo, cómo el PRI, con todas sus fallas, todos sus defectos puede construir algo nuevo. 

¿Cómo hacer para saber qué las cosas ya no van a volver a ser como antes?

Ante la cuestión, indicó que tendríamos que calibrar, pero “la oposición está reaccionando”, es decir se piensa que lo que había «era perfecto y no y no era perfecto», así que el cambio se está recibiendo con temor o rechazo y a «mi parecer, no creo que todo lo que se proponga es necesariamente malo».

«Partamos de una premisa: no todo lo que estaba era necesariamente bueno y no todo lo que se está proponiendo es malo»

  • Entonces lo que tendría que hacer la oposición a partir de que AMLO está jalando a la gente a su realidad; convencerlos de que lo otro es  atractivo, pues la confrontación no sirve.

  • Reconocer que todos los políticos que «mueven los hilos», ni son tontos, ni ilusos ni precisamente deshonestos. «Son inteligentes porque saben lo que están haciendo cuando no lo parezca y a partir de eso hay que tratarlos».

  • Reconocer que la regaron; el fracaso de la elección fue por el fracaso de una oposición que no supo contrarrestar el discurso de López Obrador.

  • Reconocer los errores y excesos y considerar lo que «no hicieron tan mal».

No puede haber éxito en la oposición sin antes hacer una autocrítica, pues la oposición que actualmente está en el Congreso «solamente está reaccionando» y mientras reacciones

va a seguir avanzando el gobierno. Finalizó.

MR