Violencia, inseguridad, corrupción, impunidad, asesinatos, secuestros, son temas que sobresalen en la opinión pública debido a la incompetencia de varios de los funcionarios que dirigen al país. La indignación de la sociedad y el hartazgo de la injusticia, fueron los puntos principales por los cuales se llevó a cabo la “Marcha Blanca” en 2004.

Unidos por una causa y portando una vela además del color blanco en su vestimenta, más de 200 mil mexicanos se reunieron en la capital para pedir a las autoridades seguridad, justicia y paz, además de gritar la consigna “si no pueden, váyanse”, este acto se llevó a cabo en varios estados de la república y en la Ciudad de México se presentaron personas de todas las entidades, especialmente de zonas marginadas.

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En ese año, el indice de violencia se elevó durante los primeros tres años del expresindente Vicente Fox, en ese tiempo México vivió una ola de violencia que cobró la vida de más de 3 mil personas. Los testimonios eran miles pero todos con el mismo motivo, el crimen les arrebató y la injusticia ganó.

Actualmente, las consignas y testimonios permanecen entre la población, pues las cifras y el índice de violencia e inseguridad que se ha desatado en el país los últimos meses, aumentan el hartazgo de la población ante esta situación, pues los casos de secuestro, robo a mano armada, feminicidios, extorsión y demás, prácticamente el pan de cada día para los mexicanos.

Ante esta indignante situación en la que los escándalos y la corrupción por parte de altos mandos y funcionarios, así como las injusticias ante ciertos grupos sociales las marchas han comenzado a surgir nuevamente en el gobierno de Andrés Manuel López Obrador, que a pesar de una promesa de paz y justicia, la verdad es que se han topado con un problema que a ciencia cierta, no se sabe cómo pretenden resolver.

El fenómeno se repite y la paz es un logro que aún no es establecido en México, pues los reportes en delitos, comienzan a repuntar nuevamente superando la cifra de ejecuciones y violencia a la que ha sido sometido el país.

La pregunta es ¿qué tanto están dispuestos los mexicanos a soportar? Cuáles serán las consecuencias que habrá en este gobierno que tarda en dar soluciones a los conflictos que desatan el combate al crimen tal como lo es el huchicol. ¿Los ciudadanos marcharan de blanco esta vez? o ¿preferirán aguantar las consecuencias de las medidas tomadas por el Estado solo en apoyo al nuevo presidente?

MEVS