Este lunes, durante la conferencia matutina del presidente Andrés Manuel López Obrador, se presentó el titular de la Fiscalía General de la República (FGR), Alejandro Gertz Manero, esto, en gran parte, para desmentir los rumores sobre una posible renuncia. 

El Fiscal General aprovechó su estadía en la conferencia para entregar 2 mil millones de pesos, mismos que fueron asegurados por la dependencia a su cargo, al Instituto Para Devolverle al Pueblo lo Robado.

“Estamos entregando un cheque por dos mil millones de pesos por un sólo caso que se inició gracias a una denuncia del Ejecutivo”, señaló.

Además, presumió que dicha cantidad fue asegurada en un solo caso denunciado por el Ejecutivo federal, aunque no especificó a qué investigación corresponde.

No obstante, la verdad es que, desde su fundación, la FGR no ha dado los resultados que se esperan en materia de seguridad. Los índices de violencia e inseguridad han incrementado exponencialmente.

Tan solo hay que recordar que, el 20 de diciembre de 2018,  la Procuraduría General de la República (PGR) fue reemplazada por la FGR para convertirse en un organismo autónomo, algo que no sucedió.

Problemas de la FGR

Actualmente, la FGR sigue utilizando parte de la estructura y organización de la disuelta PGR, por eso es que continúan existiendo las “subprocuradurías” como la Subprocuraduría Especializada en Investigación de Delincuencia Organizada (SEIDO).

De acuerdo con un informe oficial de la FGR, el cual fue enviado al Congreso de la Unión el pasado mes de enero, completar la transición será un proceso lento y con plazos inciertos, debido a la falta de recursos.

“Esta situación obliga a replantear la asignación de recursos y muy probablemente, a atender con mayor gradualidad las acciones de transformación planteadas (…) la ejecución del plan estará sujeta a la disponibilidad de recursos presupuestales y de capital humano, así como a su autorización por parte de la Fiscalía General de la República”, señala el informe.

Impunidad en la FGR

Sin duda alguna, la impunidad abunda en la FGR, ya que apenas se dio a conocer que perdió de forma definitiva más de 63 mil averiguaciones previas y carpetas abiertas por diversos delitos.

A lo anterior, hay que sumar que, de las 6 mil 500 indagatorias por delitos contra migrantes, tortura y desapariciones forzadas, reportadas en 2019, la institución de seguridad solo logró proceder en menos del 1 por ciento de los casos.

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