Tal parece que las intenciones del presidente Andrés Manuel López Obrador de hacerse del control del Poder Judicial son serias.

El pasado 4 de abril, la bancada de Morena en el Senado presentó una iniciativa de Reforma al Poder Judicial que propone la creación de una tercera sala en la Suprema Corte de Justicia de la Nación, misma que estaría especializada en materia de combate a la corrupción.

El detalle es que para ello sería necesario aumentar el número de ministros en la Corte: actualmente el Máximo Tribunal cuenta con 11 integrantes, y para la creación de la nueva sala se requerirían cinco más, para un total de 16.

Esos cinco nuevos ministros serían nombrados por el Senado… pero a partir de ternas propuestas por el presidente. Si a ello sumamos que la ministra Yasmín Esquivel y el ministro Juan Luis González Alcántara llegaron a la Corte a propuesta de AMLO, tenemos que el tabasqueño podría contar con hasta siete ministros afines a la 4T.

Con lo anterior como contexto, queda claro que el combate a la corrupción pasa a segundo término. De hecho en el Tribunal Federal de Justicia Administrativa ya participan tres magistrados encargados precisamente de esa materia. En realidad, la verdadera intención de la propuesta presentada por Morena consiste en engrosar las filas del obradorismo en la Suprema Corte.

Sin embargo, hay otro personaje que podría salir fortalecido de toda esta operación política.

Se trata del coordinador de los senadores de Morena, Ricardo Monreal, quien no sólo fue el encargado de presentar la propuesta en la Cámara Alta, sino que además, ya comenzó a cabildear el apoyo a su iniciativa con el ministerio presidente de la Corte, Arturo Zaldívar.

Te puede interesar:  CNTE-Morena, el caos

Hay que recordar que el nombramiento de los ministros de la Corte pasa por el Senado. En ese sentido, los ministros Yasmín Esquivel y Juan Luis González Alcántara Carrancá no sólo deben su puesto AMLO, quien los nominó; también a Monreal, quien negoció con la oposición la mayoría calificada –el voto de dos terceras partes de los senadores presentes en el pleno– para que los nombramientos fueran aprobados.

Es decir, que estamos ante el supuesto de que, si la reforma pasa, los cinco nuevos ministros de la Corte también deberían su puesto a Monreal.

Con ello, y aunado al apoyo que tiene del grupo parlamentario de Morena en el Senado, Monreal de perfila como uno de los protagonistas de la sucesión presidencial de 2024.

Hay que recordar que en 2017 el zacatecano parecía aniquilado tras perder la contienda interna en Morena por la candidatura al gobierno capitalino.

Sin embargo, Monreal jugó bien sus cartas. Su amenaza de dejar el partido hizo que, abiertamente, López Obrador le pidiera mantenerse en las filas del morenismo.

AMLO le ofreció la presidencia de Morena, la coordinación de su campaña presidencial, o el puesto de secretario de Gobernación en caso de acceder al poder. Monreal, sin embargo, rechazó las tres opciones. Prefirió una candidatura plurinominal al Senado, y una vez en la Cámara Alta, se las arregló para quedarse con la jefatura de la bancada morenista.

Hoy parece que Monreal tomó la decisión correcta. Dispone del apoyo de los senadores de Morena, con los recursos que ello implica; tiene acuerdos con fuerzas políticas opositoras; y ha sido clave en la designación del fiscal de la república y de los ministros de la Corte, quienes le deben la chamba.

Además, busca controlar la dirigencia de Morena a través de la postulación de su asesor, Alejandro Rojas Díaz Durán.

Te puede interesar:  Diputados posponen debate hasta septiembre sobre la despenalización del aborto

Con ese capital político, no cabe duda que el zacatecano pude pelear la candidatura presidencial de Morena en 2024.