España. Nueve mujeres acusaron al cantante de ópera Plácido Domingo de haber cometido acoso sexual en su contra. De acuerdo con las declaraciones de las mujeres, los abusos iniciaron en 1980, cuando el cantante gozaba ya de fama internacional, y usaba esta fama para presionar a las mujeres a tener encuentros con él a cambio de colocarlas en algún trabajo, o incluso castigándolas profesionalmente por no ceder a sus provocaciones.

Se trata de ocho cantantes y una bailarina quienes acusan a Domingo de citarlas en distintos sitios como vestidores, cuartos de hotel y restaurantes para, supuestamente, proponerles manejar su carrera, pero aprovechaba estos encuentros para acosarlas, una de ellas declaró que Plácido Domingo metió la mano por debajo de su falda, narra «un almuerzo de negocios no es extraño; que alguien trate de tomar tu mano durante la reunión ya es extraño, o poner su mano en tu rodilla, es un poco extraño. Él estaba siempre tocándote, de alguna manera, y siempre besándote».

Además de estas nueve mujeres, otras seis se quejaron de haber notado comportamientos de acoso en el afamado cantante, los cuales las hicieron sentir incómodas; además hay declaraciones de casi tres docenas de cantantes, bailarinas, músicos, miembros del staff y personal administrativo que dicen haber sido testigos de momentos en los que Domingo se comportaba de manera sexualmente inapropiada, además de haber perseguido a mujeres jóvenes con impunidad.

Ante los cuestionamientos sobre el caso, el cantante respondió «es doloroso que yo haya podido molestar a alguien o haberle hecho sentir incómoda, sin importar que tanto tiempo haya pasado y a pesar de que mis intenciones eran las mejores. Creí que todas mis interacciones y relaciones eran siempre bienvenidas y consensuadas».

Continúa «Como sea, reconozco que las reglas y estándares sobre los que nos medimos son muy distintos con respecto al pasado. Me siento bendecido y privilegiado de tener una carreta de más de 50 años en la ópera y me guiaré por los estándares más altos».

Las mujeres acusan a Domingo de haber usado su poder para amedrentarlas, a pesar de tratarse de narraciones distintas, es posible reconocer los mismos patrones de comportamiento del acosador en las historias de las mujeres, como son el contacto persistente, llamadas a altas horas de la noche, ofrecerles «citas de trabajo» en cuartos de hotel, para tratar temas relacionados con su carrera, además de coincidir en que en todos los casos fue cuando las carreras de las ofendidas apenas comenzaban.

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Con información de AP.

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