Odios heredados

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En México gobierna el partido del resentimiento, el que envidia al que tiene más. “Se les acabaron sus privilegios”. Dicen con orgullo todos los de Morena.

La semana pasada vi un programa interesante. Un millonario, en el extranjero, muestra cómo restaura aeronaves de épocas pasadas. Estudia el avión, busca las piezas que necesita para restaurarlo, las consigue y cuando está listo, lo vuela. Cuenta con 53 aviones en su colección personal. A eso se dedica. Pasa sus días haciendo lo que ama: restaurar aviones y volar. Esta persona es dueña de un museo en donde exhibe sus creaciones. Sí, otorga el gusto a los fanáticos de la aviación de ver las aeronaves tal cual fueron construidas en su tiempo. Qué maravilloso debe resultar para los pilotos, los técnicos, los sobrecargos o los modelistas, saber que hay un museo para ir a admirar aviones de época.

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Tener dinero no es malo, al contrario, da opciones para ayudar y crear empresas, empleos, hospitales, aeropuertos y como en este caso, un museo. Los museos impulsan sueños, ilusiones, logran echar a volar la imaginación. Motivan a las personas a estudiar tal o cual carrera u oficio. En este caso, el restaurador y coleccionista da empleo de manera directa a decenas de personas e indirecta, a cientos.

Gracias a las personas acaudaladas que ven por los demás, existen zoológicos, investigación de enfermedades, de robótica, de tecnología. Gracias al dinero de las personas generosas, hay organizaciones humanitarias alrededor del mundo que ayudan al desvalido y a los animales indefensos. El dinero impulsa países y generaciones enteras.

El partido en el poder estigmatiza no solamente al rico, también al ciudadano que tiene una forma tranquila de vivir gracias a su arduo trabajo y a sus ahorros de vida. Morena ha heredado el señalamiento, el insulto, la crítica y la discriminación; ha sembrado división entre la sociedad y no tiene planes para dejar de hacerlo.

¿Tenemos la culpa de la familia en que nacimos, de nuestro color de piel, de nuestra complexión, de nuestras habilidades, de la cuna en que nacimos? No. Ya veníamos empaquetados así. No somos culpables de las circunstancias que se nos han presentado en el camino; tenemos distinta misión y se abren diferentes puertas.

Pero sí tenemos la culpa de heredar sentimientos negativos, de pedir que se le quite a alguien lo que ha logrado con esfuerzo; de resentir lo que nos ha tocado; de no querer entender que el que tiene más, nos ayuda indirectamente.

Entonces, hagamos equipo con quien pueda impulsar nuestros sueños, con quien nos dé una mano, una oportunidad. Encontremos lo que nos gusta hacer y hagámoslo bien sin lastimar a nadie ni a nada. Trabajar y generar dinero no es malo, lo malo es actuar incorrectamente.

No heredemos odios. Sacudamos la mente y triunfemos.

 

María Fernanda Linares M.

@FerLinaresMex