El panorama internacional en donde México es un simple observador, sin voz relevante, nos muestra una agenda pública lejana y cercana a la vez, tanto porque son otras instancias de decisión las que intervienen, como por su relación e impacto con México.

El T-MEC ha tenido desaguisados que hablan de impericia en el manejo comercial, de falta de coordinación y de apresuramientos en las decisiones, que afectan la confianza y certidumbre comercial.

El escenario con EU está marcado por la intención de reelección del presidente Trump, toda la relación y conflictos o apoyos entre EU y México están bajo ese contexto.

La próxima visita del fiscal estadounidense W. Barr, es la evaluación y una vuelta de tuerca a lo expuesto en la primer visita, pende el señalar a la narcodelincuencia como narcoterrorismo, que dados los acontecimientos en Medio Oriente, en particular Irak e Irán, están en la orden del día.

Desde luego que el caso Genaro García Luna, con un posible cambio que evite ir a juicio y entrar en una colaboración más estrecha y en el interés de EU, puede sacar ciertos trapos sucios de México, es una situación que va ir creciendo. La resonancia del hecho ha calado en críticos señalamientos para sus viejos colaboradores locales.

En ese contexto golpea la situación mexicana la declaración reciente del vicepresidente de EU, al señalar vínculos estrechos entre el grupo que dirigía el recientemente asesinado Gral Qassem Soleimaní y los zetas, un paso para afinar el narcoterrorismo y la presión abierta y decidida del gobierno de Trump hacia México.

Los drones son la diplomacia digital realista para asegurar los intereses de EU, y no debemos bajar la guardia ante ello. Contrasta esta inseguridad ante la falta de apoyo gubernamental para el desarrollo científico, tecnológico y militar.

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Finalmente, el tema de Evo Morales y la acción decidida y fuerte del gobierno de Bolivia, con la expulsión de la embajadora mexicana, expone los límites de la política exterior en un contexto controvertido y de conflicto, en donde los principios de la doctrina Estrada no encuentran aplicación idónea. Está en entredicha la interpretación adecuada y práctica de la acción externa.

Estos elementos impulsan y controlan la agenda pública mexicana con sus riesgos respectivos en/de seguridad y desarrollo. Así empieza el 2020, es deseable que quien tome las decisiones comprenda el tamaño de la responsabilidad.