Con toda impunidad, este jueves el presidente Andrés Manuel López Obrador aceptó que él presionó a Alejandro Gertz Manero, titular de la FGR y a la Secretaría de la Defensa Nacional, que encabeza Luis Cresencio Sandoval, para detener al exprocurador Jesús Murillo Karam.

AMLO indicó que se preocupaba por posible filtración de información y que los imputados se dieran a la fuga. Por lo que ignorando la autonomía de la FGR, Obrador presionó para que detuvieran a Karam.

-Publicidad-

El Presidente señaló que al interior de la Fiscalía General de la República hay intereses «perversos». Que buscan dinamitar la investigación por la desaparición de los normalistas y proteger a Murillo.

Incluso, señaló que el nuevo informe del caso Iguala sólo involucra a cinco militares de alto rango. Por lo que planteó la hipótesis de que alguien de la fiscalía incluyó más órdenes de aprehensión para tratar de generar una rebelión en el Ejército.