Acorde al trágico desenlace que tuvo la explosión del ducto de Pemex en la localidad Tlahuelilpan, Hidalgo, la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) presentó una queja en contra de los militares, que no actuaron para prevenir dicho incidente.

En su conferencia matutina de este lunes, el presidente Andrés Manuel López Obrador, informó que la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) recibió una queja por parte de la CNDH, señalado la inacción del Ejército, y aclaró que su administración responderá ante ello.

Por su parte el Fiscal General, Alejandro Gertz Manero señaló que para esta semana citarán para que rindan su declaración funcionarios de los tres niveles de gobierno, donde destaca personal de la Sedena.

No está de más recordar que autoridades locales, personal de Pemex y elementos de las Fuerzas Armadas sí arribaron al lugar para sellar la toma clandestina; pero, de acuerdo con el titular del poder Ejecutivo, los efectivos castrenses se vieron rebasados por el número de los pobladores que llegaron al lugar.

Respecto a este tema, Contrapeso Ciudadano entrevistó al doctor José Luis Soberanes, extitular de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos.

“Esta queja de oficio —que emitió la CNDH en contra de la Sedena—  claro que tiene fundamento, ya que la CNDH cuenta con las facultades de adherir quejas cuando las autoridades han violado derechos humanos, explicó el doctor Soberanes.

Para José Luis Soberanes, es difícil saber qué violaciones a los derechos humanos pudieron haber cometido los militares al no actuar, ya que desconoce las órdenes que estos recibieron por parte de sus superiores. Sin embargo, dejó en claro que “la inacción provocó la muerte de muchos compatriotas nuestros”.

“En caso de que a las Fuerzas Armadas sí les hubieran ordenado actuar siempre existe el riesgo de violaciones a los derechos humanos, aunque a los soldados, en la orden, siempre se les precisa lo que tienen que hacer y también lo que no”, detalló el doctor.

“Lo que sucedió el viernes —la explosión en Tlahuelilpan— fue un problema de sentido común, porque si los militares estaban cuidando los ductos, y les notifican que alguien está robando el combustible, ellos tenían que haber evitado ese ilícito, pero su inacción tuvo como consecuencia la pérdida de muchas vidas”, expuso José Luis Soberanes.

De acuerdo con el doctor Soberanes, hizo muy bien la CNDH en emitir la queja de oficio, con el fin de que se investigue de manera objetiva, porque el Ejecutivo no puede ser el único que trate de dar respuestas a lo sucedido y, sobre todo, para saber si fue éste el que cometió las violaciones a los derechos humanos.

“Lo que sucedió el viernes —la explosión en Tlahuelilpan— fue un problema de sentido común, porque si los militares estaban cuidando los ductos, y les notifican que alguien está robando el combustible, ellos tenían que haber evitado ese ilícito, pero su inacción tuvo como consecuencia la pérdida de muchas vidas”, expuso José Luis Soberanes.

No se debe descartar que pudo haber existido negligencia —por parte del gobierno federal— en este siniestro, por eso la CNDH debe realizar una investigación exhaustiva y a la brevedad; porque la sociedad, familiares y víctimas así lo exigen.