Luego de que un presunto ladrón fue baleado, en Nicolás Romero su esposa y madre lo llevaron por sus propios medios a un  hospital. Mismas que encañonaron a las tripulantes de una camioneta en la colonia Wenceslao Victoria Soto.

Tras ser encañonadas, la smujeres vivieron casi cuatro kilómetros de pánico, pues iban amenzadas por la madre de «El Piolo», el presunto ratero.

El herido fue transportado a la clínica Begusa, conocida como la de Benito en la carretera hacia Atizapán.

Al llegar a dicha clínica las rehenes también recibieron atención, pues les dio una crisis nerviosa.

Por su parte, al llegar, el ratero ya estaba muerto.