Chile y Colombia buscarán el viernes seducir a otros países de Sudamérica para crear un nuevo bloque político regional que reemplace a la agónica Unasur, un organismo criticado por su burocracia, sus escasos logros y su inacción ante la crisis de Venezuela.

Por si fuera poco, este jueves el senador por Florida, Marco Rubio informó que el presidente de Venezuela, Nicolás Maduro ha solicitado –a través de intermediarios– reunirse con el gobierno de los Estados Unidos desde que el líder opositor Juan Guaidó se autoproclamó mandatario interino del país caribeño.

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En entrevista telefónica, Rubio aseguró que el la administración de Donald Trump ha rechazado tales reuniones porque no puede confiar en los funcionarios que los buscan.

Para atizar más la situación, hoy en la madrugada, Roberto Marrero, jefe de despacho del líder opositor venezolano Juan Guaidó, fue detenido en su residencia de Caracas por agentes de inteligencia.

Tras el hecho, el Grupo de Lima, que desconoce a Nicolás Maduro como gobernante legítimo y ha dado su apoyo como presidente encargado a Guaidó, instó a los organismos internacionales de derechos humanos «a que ejerzan con decisión y de inmediato sus competencias respecto del Estado venezolano«.

¿El final de la dictadura de Nicolás Maduro se aproxima?

No es posible afirmar la fecha exacta de la caída del régimen, pero en un tiempo —no demasiado lejano— esa dictadura llegará a su fin.

Maduro ya no pueden mantener semejante apropiación indebida de poder ante el mundo. La realidad le cayó encima y por varios frentes.

El grupo cercano a Nicolás Maduro, seguidor del régimen chavista y la revolución bolivariana ya no cuentan con legitimidad social alguna y la ciudadanía de ese país advierte que el presidente Juan Guaidó es el representante del sentido común, de las elecciones libres y de una asamblea que lo invistió como lo que es: el presidente interino para un tiempo de reapertura democrática.

El Grupo de Lima, conformado por once países americanos, exigen el cese del hostigamiento a los demócratas venezolanos y de las prácticas sistemáticas de la detención arbitraria y de la tortura; así lo señaló el texto suscrito por Argentina, Brasil, Canadá, Chile, Colombia, Costa Rica, Guatemala, Guyana, Honduras, Panamá, Paraguay y Perú. México, por supuesto ni sus luces gracias a la decisión de Marcelo Ebrard, instruido por el presidente Andrés Manuel López Obrador de seguir defendiendo lo indefendible.

Cabe cuestionar si la 4T tienen vergüenza, temor o no están convencidos de sí mismos.

Lo que es claro es que Nicolás Maduro no creyó que los astros se alinearían en su contra y no  podría disfrutar eternamente de las riquezas venezolanas pasando por encima de los ciudadanos.

  • Creyó que Luis Almagro desde la Organización de Estados Americanos (OEA) bajaría los brazos y solo ha logrado que el secretario general de esa organización sea un antagonista libertario que no claudica ni un solo día en su pretensión por redemocratizar Venezuela.
  • Lo propio pensó con Estados Unidos, a quien le propuso todo tipo de acuerdos «non sanctos», y el gobierno de Donald Trump —de manera sorpresiva— se puso firme y no afloja un centímetro en su convicción de cambio político dentro de Venezuela, replegando el argumento intervencionista para no habilitar griteríos burdos de la dictadura.
  • El presidente de Colombia, Iván Duque, quizás una pieza clave en todo este armado democratizador, ha sido un actor comprometido con la causa de Venezuela, siendo un presidente valiente, con sentido común, que tampoco deja de levantar su voz firme en estos menesteres.
  • Y el mundo entero ya vio que Venezuela, la ciudadanía muere de hambre, nadie sabe cómo salir de la penumbra tras los apagones, la ausencia de alimentos, poca agua y la falta de todo tipo de medicamentos y por supuesto, muertes debido a lo anterior y a causa de la represión.

Nicolás Maduro pretende emular el modelo cubano, lo que no entiende es que ese modelo contó —muchas veces— con una enorme torpeza norteamericana, con el hecho de ser una isla, y con la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS) por detrás sosteniendo un foco geopolítico que auspiciaba y sostenía.

La presión actual contra el gobierno de Maduro, debido a que 50 países han reconocido a Guaidó como presidente interino, tendrá éxito eventualmente.

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MO