«Si quieres probar el carácter de un hombre, dale poder», una frase que se le atribuye a Abraham Lincoln que viene perfecta para la situación que se vive al interior de la Cámara de Diputados, específicamente con la bancada de Morena.

Y es que parece que los morenistas no se acuerdan que hace unos años ellos pedían lo que actualmente, ya con poder, quieren negar: la rotación del mandato en la Cámara de Diputados.

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Para contextualizar hay que regresar al año 2014, cuando muchos de los que ahora van ostentosos con el color de Obrador estaban pintados por un deslucido sol amarillo: Alejandro Encinas, Miguel Barbosa y Dolores Padierna, integrantes de la bancada perredista, exigían que se respetara el acuerdo de rotación para presidir la Cámara alta. 

«Cumplir con el acuerdo que ha dado estabilidad y gobernabilidad a esta Cámara del Congreso de la Unión», reclamaban en ese entonces estos tres personajes que con el tiempo se unieron a Obrador y cambiaron su carácter: el poder los abrumó.

Porque actualmente Morena, en voz de Padierna, vicecoordinadora de la Mesa Directiva, quiere preservar el mandato de la Cámara sin favorecer la rotación.

Para lograr esto buscan reformar la Ley Orgánica del Congreso en su Artículo 17, numeral 7: «La elección de los integrantes de la Mesa Directiva para el segundo y tercer año de ejercicio de la Legislatura, se llevará a cabo durante la sesión preparatoria del año de ejercicio que corresponda, garantizando que la presidencia de la Mesa Directiva para tales ejercicios recaiga, en orden decreciente, en un integrante de los dos grupos parlamentarios con mayor número de diputados que no la hayan ejercido«.

El ideal de Morena es que la fuerza política que tenga mayoría absoluta (ellos) se mantenga en la Presidencia; que el diputado Porfirio Muñoz Ledo lidere otros dos años.

“Es necesario adecuar la Ley Orgánica a la nueva realidad, la iniciativa que presento busca asegurar la gobernabilidad de la Cámara”, argumenta Dolores. Y agrega que la propuesta no limita la participación ni la pluralidad política al interior de la Cámara… ¿Qué hubiera dicho si en 2014 le hubieran planteado algo similar?

Afortunadamente, parece que las bancadas opositoras no están de acuerdo con Morena. Porque el PAN, el siguiente en recibir el mandato, ya emitió su convocatoria para los blanquiazules interesados en formar parte de la Mesa Directiva. Y, si nada extraño sucede, puede que la presidencia panista alterne dos lideres: un primer segmento dirigido por una mujer y después un hombre.

Pero el punto es que la sed de poder de los legisladores de Morena ya quedó en evidencia.

Si quieres probar las convicciones e ideales de un hombre, intégralo a Morena.