Una vez más la realidad se impone frente al discurso presidencial.

Los abrazos no balazos se van al diablo, esperemos también ocurra con becarios si, sicarios no, pues el gobierno sigue desmantelando los recursos estratégicos de las instituciones de educación e investigación superiores. Está acabando con el futuro, con cuadros educados y capacitados para el desarrollo de la nación.

Después de las innumerables críticas por el manejo de la crisis de salud, la ausencia de datos, por los señalamientos de la prensa internacional y de expertos en la materia, por los dichos absurdos en contra de los médicos del presidente, por las consecuencias graves, económicas y sociales en la situación actual y en el futuro inmediato, toca el turno a la seguridad.

Desde esos acercamientos presidenciales extraños con la familia del Chapo, los mensajes cifrados que empoderan la delincuencia, las omisiones públicas ante delincuencia generalizada desde el gobierno y una alza desmedida de violencia criminal, la inseguridad galopa abiertamente en la pradera nacional.

Ayer se difundió un decreto presidencial que asume la derrota de la estrategia institucional de seguridad pública. Que muestra la falta de coordinación y limitaciones ante el combate a la delincuencia, que expresa las ignorancias, inexperiencias e incompetencias, e incluso complicidades, ante la inseguridad, como delincuencia común y la delincuencia organizada.

Así las cosas. El decreto nos permite varios elementos posibles de lectura: 1) las cosas se le complican al presidente, por la convergencia de diversas crisis, de salud, económica, de confianza y de seguridad y necesita de nueva cuenta el apoyo de las fuerzas armadas; 2)es el decreto un preparativo práctico para aplicar la fase 4 en la postpandemia, un control mayor de movilidad y aseguramiento ante el desbordamiento de la situación de contagio y muertes por el virus ; 3)no le hacen caso a Durazo y Necesita que lo refuercen en su posición 4)la GN ha sido rebasada ante múltiples actividades encomendadas de seguridad pública, migración, y otras más, 5) la SSPC busca involucrar a las ffaa en un asunto/problema que no puede atender, no solo en inteligencia, u operación, sino en la credibilidad y confianza ante la sociedad, sobre todo después del saludo presidencial a la mamá del Chapo; 6) es muy delicado que puedan pensar en llevar a las ffaa a integrarse a la GN, un costo muy alto y una visión muy aldeana y, 7)disminuir así la presencia de las ffaa con mayor respaldo social que el presidente mismo.

La situación no sólo tiene que ver con una situación supuesta de militarización gubernamental, sino más bien con una percepción de ingobernabilidad política y de inestabilidad social.

De cualquier manera, las ffaa brindan un servicio más al presidente, para que se sostenga de a deveras y no en ocurrencias o mentiras defendidas por fantasmas en sus mañaneras o en las redes sociales.