Recientemente se reunieron en México, en Palacio Nacional, varios mandatarios y representantes de países latinoamericanos y caribeños. Convocados bajo el mecanismo de la CELAC, que impulsó originalmente el expresidente Calderón.

Se esperaba un relevo por esta vía de la OEA y desde luego un posicionamiento de liderazgo para México y su presidente.

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La convocatoria, la imagen tradicional y los buenos oficios diplomáticos no fueron suficientes, no alcanzaron para lograr los objetivos políticos que se buscaban. De tal forma que los resultados no fueron los que se esperaban por y para cada participante.
Se notó la ausencia de los presidentes de Argentina y Brasil.

Destacaron las críticas a las dictaduras, que simulan elecciones y violan derechos humanos y libertades, realizadas por los presidentes de Paraguay y Uruguay.

Los dictadores presentes, sobre todo de Cuba y Venezuela, seguidos de Nicaragua, fueron puestos en el banquillo de los acusados.

Destacó el programa de la CEPAL sobre medicamentos y vacunas y el impulso a las capacidades tecnológicas y productivas para toda la región.

Se logró una Declaración especial que demanda finalizar el bloqueo económico, comercial y financiero de EU contra Cuba, sin recuperar la palabra embargo y lo que implica.

Los grandes temas ausentes fueron la inseguridad regional, el fortalecimiento de los grupos narco delincuenciales, la creciente migración y la carencia de proyectos regionales de desarrollo.

Si bien los anfitriones mexicanos, el canciller y el presidente, señalaron que la reunión fue un éxito. Aunque llama la atención, ante el éxito logrado por qué cancela el presidente su intervención en la reunión de la ONU, por qué no seguir esa ruta exitosa en el exterior.

Tal parece que la política exterior no es un tema que domine el ejecutivo federal, más bien la sigue situando en el contexto de la política doméstica, en aras de la sucesión presidencial y de ningún otro tema relevante.

La Vox Populli, hizo eco en medios y redes sociales, difundiendo la cercanía con los autócratas y dictadores presentes con los dichos:Dime con quien andas y te diré quien eres; y más aún, el que con lobos anda a aullar se enseña. Esa fue una consecuencia que ha dado mucho que decir, sobre las actitudes y dimensiones del anfitrión mexicano, dentro y fuera del país. Con las posibles consecuencias, ya en camino, del vecino del norte, veremos el siguiente capítulo.