Los tiempos actuales muestran embates, debilidades y golpes contra el basamento institucional de nuestro país. Desde luego son los posicionamientos y luchas de intereses que cada persona o grupo defiende.

Más allá de los legítimos intereses individuales y de grupos, el interés nacional sigue estando por encima de esas instancias particulares.

-Publicidad-

El respeto y la ruta por andar debe avanzar en la defensa del Estado de derecho. Ahí está la fuerza de las instituciones, por encima de los individuos, por muy encumbrados que sean, para defender el derecho de todos.

Este modelo se tambalea cuando hay la pretensión de realizar trajes jurídicos a la medida, que atiendan intereses personalizados y no los intereses generales de la nación. O peor aún, cuando se quiere confundir o borrar la norma que rige a los individuos y las instituciones. Los objetivos nacionales no pueden sucumbir ante los objetivos limitados de los individuos. Son las instituciones las que sustentan y materializan con políticas públicas los verdaderos alcances y límites de personas e instituciones, en una mirada retrospectiva y prospectiva.

Así se valoran las estructuras, los procesos y resultados de instituciones, políticas y estrategias, del quehacer cotidiano de lo público.

Hoy día instituciones como la presidencia, las FFAA, la FGR, la SCJN, la CNDH, el INE, la UNAM y otras más, se encuentran en el banquillo de acusados, por intereses de individuos que no miran más allá del interés espacio temporal en su cortedad de miras, en sus intereses limitados y atentan contra el esfuerzo de construcción realizado por múltiples personalidades y generaciones.

Las instituciones no se construyen de manera unipersonal, es un colectivo social que las empuja a su creación y consolidación, sin embargo, a veces un solo individuo puede lastimarlas, tergiversarlas y destruirlas.

Esos sepultureros de instituciones dañan a la sociedad, al pueblo, a la nación, a todos los que menos tienen, los que no pueden hacer que su voz se escuche, hasta que hay manifestaciones que las acompañan y calan en el sentimiento social, en la defensa apasionada de sus causas y amen la defensa final de sus derechos, que culmina en un voto, que premia o castiga.

Así se ha ido construyendo una base social que defiende las instituciones, contra el poder dañino que desea matarlas.

Así avanza la sociedad en defensa de sus instituciones.

1 Comentario

  1. El Embate contra las Instituciones, por parte del Ejecutivo Federal, es burdamente obvio. Un Jefe del Ejecutivo, que utilizando un lenguaje pseudo Comunista, y con el temor que con ello causa, se está enriqueciendo, haciendo negocios para sus familiares, saqueando los presupuestos. Todo un Alibaba el señor, con sus 40 activos ladrones..

Comments are closed.