La mayoría calificada que tuvo el Movimiento de Regeneración Nacional en 2018 y el conjunto de partidos que fueron sus aliados durante la LXIV Legislatura agilizó la modificación constitucional y aprobación de leyes sin hacer mucho uso de la negociación política.

-Publicidad-

Los resultados en este proceso electoral del 2021 le dieron a la coalición del Morena y sus aliados la mayoría simple y, quizá la absoluta, por lo que requerirá que el trabajo de conciliación y negociación sean más precisos. Y, de manera importante, todo dependerá de la forma en que los partidos integrantes de la “Alianza Va por México”, en la Cámara de Diputados, integren y construyan una agenda legislativa común.

Las declaraciones de algunos líderes en Morena advierten la necesidad de establecer negociaciones con partidos como el Revolucionario Institucional lo cual podrían modificar el comportamiento de éste frente al acuerdo que firmó con la Alianza para promover una agenda conjunta. De hecho, hasta el mismo presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador, ha señalado esa posibilidad porque sabe que hay un centro político y ese es el Revolucionario Institucional, no Movimiento Ciudadano.

¿Podría la mayoría de Morena establecer negociaciones con el de la Revolución Democrática o con Acción Nacional? Es muy poco probable dado que, por ejemplo, al primero lo minimizan, y con el segundo tienen un enfrentamiento claro. Además, el 2024 ya está caminando.

De acuerdo con la última información, Morena tendría que construir las mayorías en la Cámara de Diputados, así: la absoluta (más de 251) con el PVEM y PT (282); para la calificada (333) necesita el apoyo del PVEM, PT, MC (305) y 28 diputadas o diputados más. El PRD, con sus 13 curules no sería aliado y la negociación con el PAN será muy difícil. Pero el PRI, con sus 70 legisladoras y legisladores podría hacerlo y más sí el balance sobre la presidencia de Alejandro Moreno Cárdenas genera división.

De acuerdo con el tercer párrafo del artículo 71 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, el presidente de la República tiene la facultad para: “…presentar hasta dos iniciativas para trámite preferente, o señalar con tal carácter hasta dos que hubiere presentado en periodos anteriores, cuando estén pendientes de dictamen”.

Durante el último período ordinario de la LXIV Legislatura, dos fueron las iniciativas preferentes presentadas por la Ley contra la subcontratación laboral (Outsoprcing) publicada el 23 de abril del 2021 y la Ley de la Industria Eléctrica (9 de marzo del 2021).

De acuerdo al coordinador parlamentario del Morena en el Senado de la República (14/06/21) aún no hay temas de la agenda para convocar a un período extraordinario y, evidentemente, nada aún para el inicio de la siguiente legislatura.

La Plataforma del Morena tiene algunas perspectivas legislativas: Creación del organismo Seguridad Alimentaria Mexicana (SEGALMEX); Ley Federal de  Combate de Conflictos de Interés, centralizar las instancias de contraloría, reforzar mecanismos fiscalizadores como la Secretaría de la Función Pública (SFP) y la Auditoría Superior de la Federación (ASF), reorientar la Unidad de Inteligencia Financiera de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) y crear una unidad policial especializada en lavado de dinero; y “…modificar los mecanismos vigentes para que, desde el gobierno y la ciudadanía, se pueda someter a consulta todas las decisiones estratégicas de interés nacional, consultará a las poblaciones los asuntos de interés regional o local y someterá al veredicto de las comunidades las acciones gubernamentales que las afecten o involucren…”

¿Cuáles son los temas que quedan en la agenda que propuso el presidente de la República en su campaña de 2018? Prácticamente ninguno. Sin embargo, si la pretensión de Andrés Manuel López Obrador es “desmontar” la estructura neoliberal que “impuso” Enrique Peña Nieto, solamente le faltaría atender la reforma en telecomunicaciones.

No ha habido muchos intentos por hacerlo y frente a la nueva realidad en el Congreso de la Unión, será muy difícil aventurarse. Pero aún quedan pendientes para López Obrador: desmontar los órganos autónomos y promover una reforma electoral.

Ya con los resultados electorales “favorables” en la mano, el presidente de la República y Morena, no sé hasta dónde puedan promover una reforma electoral.

La mayoría simple que tiene Morena en la Cámara de Diputados no es garantía para que el presidente de la República gané la aprobación de sus propuestas. Es la Alianza opositora, la que, aunque no se crea, puede tener un buen juego de negociación para detenerlo y retomar el papel de equilibro del Legislativo. Pero eso dependerá de la “lealtad” a los compromisos que tenga el Partido Revolucionario Institucional y por ahí, cruza el inicio del 2024.