Hace unos días, el 11 de abril, la alcaldesa de la delegación Iztapalapa, Clara Brugada, llegó junto con Jesús (José Antonio Reyes Reyes), María (Darinka Villeda Piña) y Poncio Pilato (Alfonso Ramírez) al Palacio Nacional, su propósito: entregar una carta al señor presidente en la que se pide que la Representación en Iztapalapa de la Pasión de Cristo  (la número 176 con este año) sea reconocida como Patrimonio Nacional Intangible Cultural e Inmaterial de la Humanidad.

La carta fue recibida por la secretaria de Cultura, Alejandra Frausto, a quien también se le encargó que le entregara a AMLO una corona de espinas de huizache. Qué detalle.

-Publicidad-

Y es que este año todo es nuevo; empezando con el presidente y terminando con los casi 4 mil actores que participan en el viacrucis (a raíz de acusaciones de nepotismo en el comité organizador). La señora delegada declaró que se gastaron cerca de 4.4 millones de pesos en apoyo de la representación, peeero no hubo nada de efectivo, no se confundan, todo es apoyo en especie para evitar líos: equipo de audio, iluminación, circuito cerrado de televisión, templetes y cientos de cosas más que son necesarias.

Sin embargo, su credibilidad e incluso su petición, están en riesgo. Recientemente se ha acusado al Comité Organizador de la Semana Santa en Iztapalapa A.C. (COSSIAC), del desvío de al menos 10 millones de pesos; dinero que se ha ido perdiendo durante los últimos años a causa de hurtos y compras no autorizadas por personal de la asociación.

Además, Sheinbaum desplegará a más de 7 mil elementos policíacos para asegurar que el evento resulte bien. No obstante, tendrá a otros 3 mil 800 elementos de la delegación para apoyar en la organización, ¿recuerdan que ya no hay granaderos?

¿Cuál es la diferencia con años anteriores?

En 2016 la representación costó 16.7 millones de pesos, es decir, casi cuatro veces más que el de 2019 e incluso ese año el pleno de la Asamblea Legislativa del Distrito Federal (ALDF) ¿y adivinen qué? Creen que hubo sobreprecios e «irregularidades administrativas y ya se está investigando. Este año se desplegaron 10 mil agentes y cientos de funcionarios en «labores de contención de la multitud».

En 2017 el escándalo del año fue que el Jesús seleccionado ocultó estar casado y con una hija porque se le olvidó (es requisito ser soltero y sin hijos), pero declaró no haber actuado de «mala fe». En este año, la delegada, Dione Anguiano Flores, implementó a 10 mil policías de la Secretaría de Seguridad Pública (SSP) local, mil 100 policías de Investigación y 700 policías delegacionales; también hubo un sistema de inteligencia de riesgos y uno más de comando de incidentes.

Este sistema detectaban a través de celulares y drones, 16 factores de riesgo, entre ellos el flujo de personas y el porcentaje de aforo en las diversas actividades. Se tardaban, en promedio, 15 minutos en atender una emergencia, ¿eficaces o no?

En 2018 el asambleísta del PRD Iván Texta Solís reiteró la propuesta 2015 de convertir  la celebración Patrimonio Intangible de la Humanidad, por segunda vez, la primera fue en 2015, aunque sin mucho esfuerzo en ella incluso ignorando a un representante de la Unesco en su visita a México. 2018 también se engalana con la presencia de diplomáticos de Indonesia, Rusia, Guatemala, El Salvador, Bolivia, Italia, Sudáfrica, España, Costa Rica, Bulgaria, Corea de Sur, Perú y de la Unión Europea. La alcaldesa Dione utilizó esta vez a más 9 mil elementos de seguridad, policía montada, torres de mando, 700 cámaras conectadas al G5 y continuó con el uso de drones.

A parte de la representación principal de los ocho barrios, se realizaron 20 más en otras colonias.

Recuerden que durante todos estos años, el escándalo de favoritismo y nepotismo reinó en la Representación, a María la elegía al «dedazo» y en 2008 se recicló al actor que hizo de Jesús porque «no hubo candidatos que cumplieran el papel requerido y además ya no tenían tiempo y él (Emmanuel Guillén Roldán) ya se sabía los diálogos». Palabras más, palabras menos.

CA