El pasado 27 de diciembre el presidente, Andrés Manuel López Obrador presentó y dio arranque a su programa contra el robo de combustibles, algo que sí se consideró necesario, ya que este ilícito se fue incrementado y le generó pérdidas millonarias Pemex en los últimos sexenios.  

Sin embargo, desde los primeros días de lucha contra el huachicol presentó efectos secundarios que resintió la ciudadanía, pues a la hora de ir a cargar gasolina mucho expendios no tenían, ya que no habían sido abastecidos, porque el gobierno decidió cerrar los ductos que distribuyen el combustible.

Con base en datos de Pemex en el año 2018 la paraestatal perdió 60 mil millones de pesos por el robo de combustibles, era momento de ponerle un alto a este ilícito, pero con una estrategia adecuada, porque la que llevó a cabo AMLO solo parecía improvisada.

Reabastecer de combustible a las terminales ahora se haría por tierra, con pipas y trenes, pero de acuerdo con varios expertos, esto sería hasta 14 veces más costoso que a través de los ductos. Además, no se contaba con suficiente mano de obra ni transporte para surtir a todas las regiones afectadas.

Este lunes 28 de enero, a casi cinco semanas del arranque del plan nacional contra el robo de combustible, el gobierno federal anunció que gracia éste se han podido recuperar 5 mil millones de pesos, se reportaron mil 648 tomas clandestinas, pero solo 600 han sido atendidas.

Pero, y con datos de Grupo Financiero Banorte, hasta el día 18 de enero, las pérdidas económicas por el desabasto de gasolina, en 13 estados, ascendieron a 28 mil 110 millones de pesos, lo que es equivalente a al 0.12 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB).

La cifra aumentó a tal grado porque perjudico a ciudades neurálgicas para la economía nacional, como los son Ciudad de México, Nuevo León y Jalisco.

En el mismo estudio que publicó Grupo Banorte, advirtió que si el desabasto continua hasta finales de este enero, la afectación aumentaría en 39 mil 823 millones de pesos (0.17 por ciento del PIB) y si se llega prolongar hasta finales de febrero se alcanzaría la suma de 70 mil 276 millones de pesos (0.3 por ciento del PIB).

De seguir la tendencia de 5 mil millones de pesos que recuperó el gobierno en un mes gracias al combate contra el huachicol, lo máximo que alcanzaría serían 10 mil millones de pesos, contando el mes de febrero; pero eso es ínfimo comparado con las pérdidas —de por sí ya lo es— que podrían ser de más de 70 mil millones de pesos.

Es hora de ponerse a pensar si la estrategia contra el robo de combustibles del político tabasqueño y su equipo es la correcta, porque en cuestiones económicas está resultando un verdadero fracaso. Ahí están los números.  

JZ