Gracias, presidente López Obrador, porque en su carta al Parlamento
Europeo confirmó que es usted el peor presidente mexicano.
Gracias porque en esa carta usted reconoce que es el peor enemigo de
México y de los mexicanos.

Gracias, presidente, porque en la impronta convertida en epístola
ratifica que el suyo no sólo es el gobierno de un solo hombre sino que todos
sus colaboradores son vulgares floreros.

-Publicidad-

Gracias porque avaló, con la carta de marras, que en México no existe
un secretario de Relaciones Exteriores y que la diplomacia la manejan el
propagandista del narcotráfico, el señor Ibarra y resentidos sociales como El
Fisgón y Hernández; “moneros” paleros.

Gracias presidente, porque el berrinche unilateral convertido en Carta al
Parlamento Europeo, es la confirmación de que Marcelo Ebrard no es más que
un peón prescindible en el tablero del 2024; un político sin dignidad, sin
principios y sin agallas para aspirar a ser presidente.

Gracias porque el tamaño de su cinismo, presidente, es del mismo
tamaño de su ignorancia, su pobreza moral y espiritual; de su estulticia, su
arrogancia y su odio por la vida de quienes se atreven a disentir y a pensar
distinto.

Gracias por esa joya de la mente criminal que está en lo más alto del
poder en México; mente criminal que lo llevó a decir que en los poco más de
70 días del 2022 han sido asesinados 5 mil mexicanos ¡y sólo 5 de ellos
periodistas! Cuanto cinismo y desprecio por la vida.

Gracias porque al pretender comparar esa cifra de terror, presidente –en
la que por cierto han sido asesinados ocho periodistas en 70 días y no cinco
como pretende engañar–, sólo ratifica el desprecio demencial que tiene usted
por la vida de los ciudadanos, en general y, claro, de los periodistas.

Gracias, porque al despreciar la vida de 5 mil mexicanos y de ocho
periodistas, se coloca usted, presidente Obrador, en el mismo pedestal que los
peores genocidas de la historia; junto con Hitler, con su adorado Mussolini y
sus admirados hermanos Castro, de Cuba; se coloca al lado del criminal serial
motejado como “El Ché” Guevara; todos genocidas de la peor ralea.

Gracias porque su desprecio por la vida de 71 mexicanos asesinados a
diario en su gobierno en lo que va del 2022 y su desdén por la vida de los casi
120 mil muertes violentas en sus primeros 39 meses de gestión, lo colocan como el mandatario mexicano más criminal de la historia; mucho peor que
Díaz Ordaz.

Gracias presidente López, porque su bajeza frente a la defensa que hace
el Parlamento Europeo de los periodistas mexicanos –en total 60 periodistas
muertos en todo su gobierno–, lo retrata de cuerpo completo como todo un
dictador bananero: enfermo de poder absoluto, déspota y empeñado en acabar
con libertades básicas, como la de expresión.

Gracias presidente, porque le muestra al mundo entero que su gobierno
ya es un genocidio; uno de los más grandes de la historia moderna; un
exterminio en el que usted, presidente Obrador, será señalado por la historia
como el principal criminal de Estado.

Gracias presidente López, porque su carta al Parlamento Europeo y su
explicación posterior, son el mejor autorretrato posible de uno de los peores
gobernantes del mundo; trazos en sepia de un sátrapa que engañó a México y
que no pudo engañar al mundo.

Y, claro presidente, gracias por darme la razón y por confirmar que es
usted todo lo que aquí dijimos por años.

Por todo eso, gracias presidente.

Se los dije.