La geopolítica como ciencia y desde una perspectiva clásica, nació en un momento culminante de la historia de la humanidad, es decir, en la cúspide de la primera etapa de la revolución industrial, justo cuando el Imperio Británico ostentaba toda su fuerza y vigor en la toma de decisiones en el escenario internacional.  E igualmente en el momento en que las viejas potencias aseguraban sus zonas de influencia y las potencias emergentes como Alemania, Japón, Turquía y los EEUU, estaban asechando que las vetustas hegemonías sucumbieran ante los propios avances que estaba imponiendo el progreso de la revolución industrial.

Asimismo, el pensamiento geopolítico, su teorización y metodología, corresponde a un momento fundamental para el desarrollo de las Ciencias Sociales y Políticas, pues por un lado, la nació francesa estableció a la Sociología como la ciencia que buscaba entender el comportamiento de la sociedad a causa de las condiciones con las que el ser humano era motivado para alcanzar la plenitud de una nación, y por otro lado, los anglosajones (estadounidenses y británicos), construyeron el pensamiento de la Ciencia Política, con la misma finalidad de darle sentido al comportamiento de sociedades y naciones.

-Publicidad-

Si bien las ciencias de la Historia y el Derecho, buscaban desde sus propios ámbitos de responsabilidad, formular paradigmas y teorías para el entendimiento de sociedades, el pensamiento geopolítico surgió ahí, en dónde otras no pudieron dar respuesta a las necesidades de las naciones, no de respuestas, sino de acciones concretas que beneficiaran su desarrollo y preponderancia frente a otras.  No en balde la geopolítica en una primera etapa es una ciencia anglosajona y germánica (sin dejar de lado otros aportes), que buscaba dar certidumbre a cómo conformar las mejores tomas de decisiones de aquellos que conducían al Estado nacional.

Te puede interesar:  Freedom House califica a México como país “parcialmente libre”

Pero también, en ese mismo orden de ideas, se debe considerar la importancia que la geopolítica ha ido apoyando a un modo de vida para las sociedades desde la propuesta del pensamiento filosófico-político-doctrinal de occidente.  Por ello no fue nada raro, que en las diversas reflexiones que llevó a cabo, el Contralmirante en Retiro, Alfred Thayer Mahan, una de sus preocupaciones era la vigencia del modelo político-económico que los Padres Fundadores, habían establecido para la conformación de los EEUU, uno en donde la Democracia, la Libertad Política y la Libertad Económica eran fundamentales para la existencia misma de la entonces joven nación.

De ahí, la necesidad que establecía Mahan, de que EEUU, debía de sostener su modelo de nación, frente al resto de la comunidad internacional de la época, pues si bien estaba preocupado por la apertura de mercados favorables a sus intereses y que para ello era prioritario la existencia de una eficaz y moderna Armada, intrínseco se encontraba en este pensamiento, que la defensa de la libertad económica, era al mismo tiempo la propia defensa de los valores democráticos.

Luego entonces, desde las primeras propuestas de la escuela geopolítica estadounidense, está establecida la importancia de la vida democrática como la mejor condición, en la que el ser humano puede vivir en sociedad y en apego a la equidad y justicia, tal como en su momento lo hicieron los atenienses, quienes concretaron una estructura talasocrática altamente eficiente que los situó como potencia del Mar Egeo y parte del Mediterráneo  (Mesogeios Thalassa o Mar Intermedio).

En efecto, fueron los atenienses y más puntualmente, los marinos, pescadores y comerciantes de la mar, quienes impulsaron a través de la Ekklesia (Asamblea) el proceso de asumir en conjunto, las difíciles decisiones del Poder Nacional de la potencia que emanaba del mar: Atenas.  Este valor democrático, tuvo su claro referente en la República Romana, luego a la caída de los dos imperios Romanos, en la República Veneciana y posteriormente, fue recuperado su pensamiento político-doctrinal en las ex 13 colonias inglesas ubicadas en América del Norte.

Este valor democrático era esencial para la nación estadounidense, para su proyecto de Estado y sus intereses de convertirse en una potencia dominante, por ello, no se debe dejar de lado, que un marino, miembro de la Armada, como Mahan fuera un ferviente impulsor de la hegemonía y de la democracia estadounidense, que a través de sus escritos, dejo las pautas teórico-metodológicas de la talasopolítica estadounidense.  EEUU se asumía como una democracia marítima.

Te puede interesar:  AMLO quiere imponer a Alejandro Moreno como presidente del PRI, asegura Ivonne Ortega

Tras un siglo del pensamiento mahaniano, autores como Steven Levitsky y Daniel Ziblatt (Cómo mueren las democracias); Anne Applebaum (El ocaso de la Democracia) o Timothy Snyder (Sobre la Tiranía); han realizado importantes aportes y reflexiones de la importancia de la preservación de la democracia en los EEUU, pero también en el mundo occidental.  Las lecciones que dejó la administración del ex presidente Donald Trump quien hasta el ultimo momento intento detentar el gobierno de los EEUU, aún habiendo perdido las elecciones, solicitándole a su Vicepresidente Michael Richard Pence, que hiciera todo lo posible, para que el Senado no calificara la elección del hoy presidente Joseph Biden.

Estos importantes pensadores estadounidense, hacen una fundamental reflexión del valor de la existencia de la democracia, pero también de las candilejas y brillos deslumbrantes que puede ocasionar el populismo, cuyo siguiente paso es la dictadura y la autocracia de una persona y su minúsculo círculo de poder, eliminando toda voluntad democrática, que con todo y sus errores sigue siendo un motor fundamental para la convivencia entre naciones, pro también, elemento vital para el desarrollo de los Estados nacional.

Si bien, pareciera que EEUU aprendió la lección, el fantasma de Trump sigue rondado, las autocracias como la República Popular de China se fortalecen al igual que la Federación Rusa y en América, Venezuela, Nicaragua, Bolivia y Cuba no pueden salir del oscurantismo revolucionario del siglo pasado. El valor de la democracia para la preservación de la nación es esencial y más aún, para el delicado sistema de seguridad internacional que se ha ido moldeando en las últimas décadas.

Te puede interesar:  Astudillo como AMLO: "Consulta ciudadana es la mejor ruta para construir políticas públicas”

En ese sentido, México debe observar como mucho cuidado que más allá de hacer prevalecer el dogma de: “la mejor política exterior, es la interior”, debe de identificar que su entorno geopolítico y los intereses nacionales del Estado, son intrínsecamente unidos a la principal potencia democrática de nuestra era.  El juego de ajedrez, tiene el tono de democracia vs autocracias, ¿a cuáles piezas habremos de sumarnos?