México. La agencia Moody’s Investors Service señaló que el uso del Fondo de Estabilización de los Ingresos Presupuestarios (FEIP) utilizado por el gobierno federal para poder alcanzar su meta de superávit primario establecido en 1% del producto interno bruto (PIB) de este año, no resolverá los problemas de fondo que presentan las finanzas públicas, debido a que el principal riesgo tiene origen en las transferencias a Petróleos Mexicanos (Pemex). 

Aseguran que el alcanzar metas utilizando recursos en efectivo que ya existen no soluciona el problema de la caída de ingresos petroleros, en contra parte ahora tendrían otro problema, la reducción del tamaño de los colchones financieros diseñados para hacer frente a situaciones como desaceleraciones económicas cíclicas.

Ahora bien, la caída en la producción petrolera junto a la desaceleración de la economía mexicana afectaron los ingresos públicos, pero una mejora en la ejecución del gasto, esto junto a la proyección de una desaceleración en los ingresos no petroleros, resultará en que el déficit fiscal termine más alto de lo presupuestado

Motivo por el cual el gobierno deberá elegir entre déficits fiscales más grandes o mayor austeridad en el gasto, lo cual implicaría una política procíclica que podría ensombrecer aún más el panorama económico. 

EHS