México.- De los mil 500 kilómetros de red férrea que contempla el proyecto, 723 no necesitan presentar una Manifestación de Impacto Ambiental (MIA), indicó la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat).

Informó que en 2019 el Fondo Nacional de Fomento al Turismo (Fonatur)  presentará la manifestación de impacto ambiental correspondiente para la construcción del Tren Maya y una vez que sea analizado éste documento, se llevará a cabo una consulta pública ambiental; una vez autorizada la obra se comenzará su construcción en el sur del país.

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¿No ya se le pidió permiso a la madre Tierra?

“A pesar de que soy simpatizante de Andrés Manuel López Obrador, quisiera que hubiese otros métodos para que la gente tenga más certeza pues como se sabe, el tren es considerado positivo para el desarrollo estratégico del turismo, sin embargo hay que revisar el tema ecológico y de desarrollo así como los derechos de los indígenas”. Renán Enrique Pérez

En entrevista para Contrapeso Ciudadano, el promotor de cultura y miembro de Observatorio de Artes y Cultura de Yucatán (Ocacy), Renán Enrique Pérez Polanco  nos habló sobre la postura personal que sostiene con respecto a la construcción del Tren Maya y sus implicaciones en el ámbito ambiental, cultural y artístico.

Por una parte apuntó que habría que encontrar otras alternativas para lo que se debe cuidar tanto ecológicamente como en los términos del desarrollo “Habrá que exigirle al gobierno proyectos encaminados a actividades culturales para generar el desarrollo social.”

Si bien, considera que hay que observar el proyecto, involucrarse y señalar lo que no esté bien porque “tampoco está bien que se les mal pague a los campesinos o que se les vaya a expropiar alguna tierra y se les mal pague.”

Lo ideal

Lo ideal sería que los proyectos de infraestructura se hicieran en las zonas en las que hay menos desarrollo y que las comunidades se puedan ver beneficiadas no en donde ya existen las zonas comerciales, pues para aprovechar la inversión, hay que ponerla en donde más falta hace para que las zonas en donde pase el Tren se desarrollen como es el caso de Valladolid- indicó.

“Las autoridades tienen que pensar más allá de los beneficios culturales o económicos, sino también en programas de capacitación, ecología, derechos culturales y concientización de la ciudad  para que sepan cuál es su realidad y el valor de sus propiedades.”

Por otro lado una de las certezas que no se tienen, según nos indicó, es si la construcción del Tren Maya implica una fuente de empleo porque si lo fuera, el gobierno tendría que generar programas estratégicos para intervenir en las comunidades en donde pasará el Tren, no sólo pagar los territorios sino capacitarlos para que formen parte del Tren y produzcan artesanías y las puedan vender, que tengan un sistema de ventas, seguros sociales y por parte de la comunidad artística se pueda generar un beneficio indirecto a través de la contratación de muralistas para que hagan adecuaciones de arte así como espacios para la comunidad artística aunque en realidad “no creo que lo estén contemplando porque el costo de la obra es ya de por sí,  es grande”.

Sinembargo aclara que “no hay que centrarse en el cómo no, si no en el cómo sí” y así como hay muchos detractores, está a favor siempre y cuando haya estrategias ciudadanas, ecológicas, políticas, económicas y culturales para que en vez de negar el proyecto, se piensen los detalles.

“Si para Yucatán el turismo es la principal fuente de ingresos, la vinculación con Cancún, siendo la zona de alta turística, podría ser positivo si todos los actores forman parte de éste proyecto, por lo que hay que tener cuidado en las maneras en las que se desarrolla pero no estoy en contra del proyecto”.

MR.