El pasado lunes 12 de agosto, mujeres y colectivas feministas se manifestaron a las afueras de la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC) y de la Procuraduría General de Justicia (PGJ-CDMX) demandando justicia para los múltiples casos de violación perpetrados por policías. 

En ese sentido, la jefa de gobierno Claudia Sheinbaum señaló que dicha manifestación -que solo era un muestra del hartazgo de las mujeres capitalinas ante la nula seguridad para ellas– dijo que era un provocación y nos habíamos pasado de la raya al reventar las puertas de la PGJ y aventarle diamantina a Jesús Orta

Para romper el mito y posibles complots -imaginarios- de la mandataria capitalina, en Contrapeso Ciudadano entrevistamos a Yndira Sandoval, defensora de derechos humanos e integrante de Las Constituyentes Feministas, para ella:  “Esta manifestación es resultado no sólo de un caso en particular eso fue lo que más se visibilizó y fue la gota que derramó el vaso… venimos de una curva creciente y constante de violencia hacia las mujeres, ya no estamos seguras en las universidades, en la calle, los museos, ni en nuestras casa. Sólo estamos denunciando la impunidad, denunciamos la violación al debido proceso, nos indigna el tratamiento que se le ha dado al caso, especialmente a la víctima aseveró Sandoval. 

Debido a las distintas situaciones que sucedieron durante la protesta que llevó por nombre #NoMeCuidanMeViolan que estuvo llena de rabia y dolor por la violencia sexual ejercida por policías, la respuesta institucional fue empezar a señalar infiltraciones políticas y por ende, desestimar la movilización.  “Me parece desafortunado es la respuesta institucional a esa manifestación. Es una falta de respeto al movimiento y a las víctimas reducir el tema a un asunto de fobias o filias partidistas porque, independientemente del color o siglas, no podemos hacer menos el asunto, no deberíamos partidizar el tema.” señaló Yndira, quien aclaró que asistio a la protesta junto con su colectiva  Las Constituyentes feministas de la CDMX siempre con el rostro descubierto y  símbolos que las identificaban claramente como integrantes de dicha organización que mencionó “es feminista, apartidista, más no apolítica”. 

 

Para la defensora de derechos humanos estos señalamientos – con nombre, fotografía y apellido- son infundados y distraen del tema central.Nos sentimos ofendidas por el señalamiento y no estamos de acuerdo que con estas declaraciones busquen dividir el movimiento de mujeres en la CDMX. No hay ningún complot y si lo hay quien debe esclarecerlo es la PGJ pero que no sea el movimiento feminista, ni las defensoras de derechos humanos, el blanco para otro tipo de intereses ajenos a las víctimas” 

Las mujeres que hemos sido víctimas de violencia sexual sabemos que no es fácil denunciar y asumir la violencia que hemos vivido, pero la exigencia es la misma y los videos, filtraciones y declaraciones no deben detener la investigación.Es un asunto delicado frente al que estamos, y es entendible que la víctima no quiera estar en contacto con la PGJ, por ello implica un reto a la democracia y a la justicia de esta ciudad que se esclarezca este caso con un debido proceso que deje de vulnerar a la víctima” comenta Sandoval.  “Hacemos un llamado a las autoridades y a los medios para que le den un tratamiento adecuado, porque históricamente han venido contribuyendo para poner en duda la credibilidad de la víctima”.