En el juicio en contra de Joaquín Archivaldo Guzmán Loera alias “El Chapo”, el cual se lleva a cabo en una corte federal de Nueva York, en Estados Unidos, han salido a relucir nombres de expresidentes, exfuncionarios, equipos de futbol y hasta el extinto grupo guerrillero Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), esto por tener nexos con el capo sinaloense.

Tras casi dos años de haber sido extraditado a Estados Unidos, el pasado 13 de noviembre dio inicio el juicio, en estas cinco semanas han declarado diferentes testigos protegidos por parte del gobierno estadounidense y parece ser que la lista de allegados al narcotraficante será extensa.

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Los primeros en salir “embarrados” fueron los exmandatarios Felipe Calderón Hinojosa y Enrique Peña Nieto, quienes según el abogado de “El Chapo”, Jeffrey Lichtman, el Cártel de Sinaloa entregó sobornos millonarios a los expresidentes.

Posteriormente, Jesús “El Rey” Zambada, aseguró que el Cártel de Sinaloa pagó “algunos millones de dólares” en sobornos a Gabriel Regino, exsubsecretario de Seguridad Pública durante la gestión de Andrés Manuel López Obrador como Jefe de Gobierno en el entonces Distrito Federal.

Además, mencionó que tanto el cartel sinaloense, como el de los Beltrán Leyva pagaron alrededor de 50 millones de dólares al exsecretario de Seguridad Pública de México, Genaro García Luna. Cuando se le preguntó a “El Rey” Zambada la razón de los pagos a Regino, él argumentó “según él, iba a ser el próximo secretario de seguridad y se le estaba apagando para nuestra protección”.

En el segundo día de declaración de Jesús “El Rey” Zambada declaró que, Guzmán Loera y el Cártel de Sinaloa daban sobornos a la Procuraduría General de la República (PGR), a militares y hasta a la Interpol, asegurando que solo de sobornar a las autoridades de la Ciudad de México se pagaba 300 mil dólares mensuales.  

Por otra parte, Tirso “El futbolista” Martínez, uno de los principales distribuidores de droga del Cártel de Sinaloa en Estados Unidos, declaró haber realizado millonarias inversiones en el futbol mexicano, además, aseguró ser propietario de equipos del balompié profesional en las ciudades de Querétaro, La Piedad, Irapuato, Celaya y Mérida, los cuales habrían sido adquiridos con dinero proveniente del tráfico de drogas.

La semana pasada, Jorge Milton Cifuentes, narcotraficante colombiano, aseguró que el capo adquiría cocaína del ahora extinto grupo guerrillero Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), explicó que dado que las FARC controlaban la zona de Colombia limítrofe con Ecuador, esa era “la única forma” de comprar cocaína en el país sudamericano.

Le dije al señor Guzmán que comprábamos cocaína de la FARC y le pareció bien”, declaró bajo juramento el testigo.

Por último, la tarde de este lunes, Cifuentes mencionó que sobornó al exprocurador general de México, Ignacio Morales Lechuga, quien estuvo en el cargo durante la presidencia de Carlos Salinas de Gortari, a cambio de que se le garantizara seguridad, además de haber tenido a su servicio a 70 policías federales mexicanos. “La nómina [de los federales] la pagaba yo”, aseguró el capo.

Todas las personas que se les está relacionando por haber tenido nexos con el narcotraficante sinaloense desmienten rotundamente las declaraciones y afirman que no tuvieron nada que ver con él.

Aquí la cuestión es que un narcotraficante de la talla de Guzmán Loera no habría logrado ser el mayor exportador de cocaína –entre otras drogas– hacia Estados Unidos ni ser el líder del Cártel de Sinaloa si no hubiera tenido el apoyo de diversos funcionarios en su momento.

¿A quién quieren engañar?

La siguiente persona en testificar será Pedro Flores, uno de los más importantes distribuidores del Cártel de Sinaloa en Chicago. Él y su hermano Margarito son conocidos como ‘Los gemelos’ y cumplen actualmente una condena de 27 años por narcotráfico.

¿Habrá más “raspados” en el juicio?

MO