México.- Ante la tentativa de que en 10 años el cambio climático tenga una transformación irreversible, Joanne Chory cree que una de las herramientas más efectivas para frenar el cambio climático está delante de nosotros. No hay que fabricar nada. 

Indicó que es algo que naturalmente se lleva perfeccionando millones de años y solo hay que dirigir el proceso un poco para que tenga un importante impacto en la reducción de CO2 .

“Con una modificación genética, las plantas pueden desarrollar raíces más duras y profundas que contengan parte del CO2 que normalmente expulsan a la atmósfera al pudrirse”.

 A gran escala, si se aplica en los grandes cultivos de cereal en el mundo, podría reducir en un 20% la emisión de dióxido de carbono que está provocando el cambio climático

Cabe señalar que la idea de Chory (Boston, 63 años) le ha valido el Premio Princesa de Asturias de Investigación de este año. 

A pesar que los síntomas del párkinson que le diagnosticaron hace 15 años son ya muy visibles. Aun así, sigue acudiendo a diario a trabajar. Si acaso, es un estímulo para correr más deprisa en la batalla por el planeta.

¿Cuál será el punto de no retorno?

«Va cambiando. Ahora es 2030, diez años y cuatro meses a partir de hoy. Ese es el punto en el que veremos cambios irreversibles que no nos permitan volver atrás. Pienso que sí va a ocurrir así de deprisa, y puede que más rápido aún».

 

 

MR

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