México.- Los funcionarios que participaron en la detención y tortura de la periodista Lydia Cacho no recibieron órdenes para castigarla por publicar el libro Los Demonios de Edén.

El diario Milenio tuvo acceso a la sentencia del Tercer Tribunal Colegiado del Vigésimo Séptimo Circuito, que amparó al empresario Kamel Nacif contra la orden de aprehensión que emitió la Fiscalía General de la República (FGR) por el presunto delito de tortura, resolución que es inapelable.

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El expediente señala que existía una cadena de mando donde los policías judiciales dependían jerárquicamente del entonces gobernador de Puebla, Mario Marín Torres. 

No obstante, ninguno de ellos señalan que hayan recibido órdenes para maltratar a la escritora. 

“Es así, ya que de la transcripción que se hizo de las declaraciones de Hugo Adolfo Karam Beltrán (subdirector de Mandamientos Judiciales); Juan Sánchez Moreno (ex jefe de la Policía Judicial de Puebla); Jesús Pérez Vargas, Alejandro Rocha Laureano, María Irene Arteaga Rangel, Verónica Chávez Cruz, Miguel Mora Olvera, Ricardo Velázquez Cruz, Jesús Tonatiuh Montiel Galván, en ninguna se aprecia que los funcionarios públicos en comento hayan manifestado que recibieron instrucciones para que castigaran a la ofendida al momento de ser detenida, infligiéndole dolores y sufrimientos graves ya sean físicos o psíquicos, por el hecho de haber publicado un libro”, señala la sentencia.

De acuerdo a los magistrados, en la acusación contra Kamel Nacif se mencionan diversas circunstancias que nada tienen que ver con el cuerpo del delito.

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