México. Esta mañana, el abogado Julio Hernández Barros, defensor de la ex secretaria de Desarrollo Social, Rosario Robles envió al Programa Por la Mañana con Ciro Gómez Leyva, un documento con la declaración de Robles Berlanga durante la audiencia en que se decidió vincular a proceso.

El documento fue compartido por el abogado como prueba de que la exfuncionaria en ningún momento involucró al expresidente Enrique Peña Nieto ni al excandidato a la presidencia, José Antonio Meade en la llamada Estafa Maestra y declaró que fue el Juez Jesús Delgadillo quien “puso palabras en su boca”.

De acuerdo con Hernández Barros el documento que leyó Rosario Robles fue malinterpretado por el juez, ya que, lo que  la extitular de la Sedesol declaró fue:

“Con relación al canal de comunicación que se tenía directamente con el titular de Ejecutivo Federal, licenciado Enrique Peña Nieto, normalmente se establecía de primera mano con reuniones directas llamadas acuerdos. En reuniones de gabinete que se tenían con el presidente de la República. A través de la línea directa a la oficina de la Presidencia, conocida como red privada del gobierno Federal, gestionada por la Unidad de la Red Privada del Gobierno Federal, dependiente de la Subsecretaría de Comunicaciones y la Secretaría de Comunicaciones y Transportes, conocida como línea roja, en las giras con el Ejecutivo”.

Continuó, “en las ocasiones cuando yo no me encontraba personalmente en mi oficina en las instalaciones que ocupaban las oficinas centrales de Sedesol y Sedatu, la persona que se encargaba de atender directamente las llamadas que provenían de la red federal era la ciudadana María Eugenia Romero Martínez”.

Con esta declaración, el juez Felipe de Jesús Delgadillo interpretó que Rosario Robles informó a Peña Nieto de las anomalías en Sedesol y Sedatu, por lo que la Fiscalía de la República tiene que analizar si el expresidente debe ser o no acusado, explicó Ciro Gómez durante su programa.

MEVS