México.- Ayer, el senador panista Julen Rementería publicó en sus redes sociales un documento donde presuntamente se mostraban algunos gastos del gobierno actual.

Las exorbitantes cantidades que aparecían en el texto –  por ejemplo: 335,000 pesos para comprar 20 unidades de longaniza de primera,  29,478 pesos por 84 kilos de jamón de pavo o 32 botas para cocinero industrial por 31,164 pesos – hicieron que las redes viralizaran el hashtag #LonganizaGate para mofarse y criticar la «austeridad» del gobierno.

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 Entonces, la Cuarta Transformación salió a intentar relajar las cosas: no se trataba de facturas de compra, sino de procesos de licitación para compras; la programación de lo que se podría comprar en despensa.

«Lo difundido en las últimas horas sobre el gasto en Presidencia no corresponde con lo que se ha gastado. El documento citado es una previsión de gasto elaborado en el gobierno anterior y que se usó como referencia«, declaró Presidencia a través de un comunicado.

Y Jael Hernández Hernández, director general de recursos materiales y servicios generales de la Presidencia de la República, quiso reforzar la defensa exponiendo que dicho presupuesto puede ser modificado e incluso cancelado.

Tras la respuesta del Gobierno, Julen publicó un tuit: «Es decir, que si esto no se hubiera hecho público, bien pudieran haberlo ejercido«.

Un señalamiento certero: de no haberse revelado esta «previsión de gasto», ¿el Gobierno hubiera realizado las compras? Porque (el Gobierno) reconoció que tenían estas cantidades como referencia y, hasta que no estalló el escándalo por la ‘longaniza de primera’, no se habían preocupado por exhibirlas o disminuirlas.

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Entonces,se habla de que la información que corrió alrededor de este hecho fue ‘fake’, pero si estas referencias se hubieran adoptado, tal vez en un futuro estaríamos lamentando un gasto desmedido. Se evitó un gran coraje.

A partir de este hecho, quedó claro es que cada vez hay más desconfianza hacía la 4T; su ideal de austeridad se diluye entre las ideas irracionales y los escándalos monetarios de sus fieles funcionarios.