El día de las elecciones una serie de influencers y personajes de la farándula, haciendo uso de su exposición y capacidad de difusión en redes sociales, promovieron de manera flagrante el voto para el Partido Verde Ecologista de México (PVEM), algo que sin duda, representa un potencial delito en materia electoral, mismo que de acuerdo con la Fiscalía Especializada para la Atención de Delitos Electorales (FEPADE) «lesiona o pone en peligro el adecuado desarrollo de la función electoral y atenta contra las características del voto que debe ser universal, libre, directo, personal, secreto e intransferible».

De acuerdo con la Ley General en Materia de Delitos Electorales, la sanción aplicable para los personajes públicos y el partido político involucrados, por sus características, sería el pago de una multa de cincuenta a cien días y prisión de seis meses a tres años.

-Publicidad-

Las historias, videos y todo material gráfico que por convicción (según) subieron a sus redes sociales, fungen ante la autoridad como una evidencia irrefutable. De tal manera que, tanto el Instituto Nacional Electoral (INE), la FEPADE e incluso la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) tienen la responsabilidad de hacer valer el marco jurídico e impedir que este tipo de acciones se conviertan en una tradición ilegítima y tramposa, que hasta ahora, sólo reflejan lo endebles y flexibles que son las normas de convivencia social para unos cuantos. En la mayoría de casos, para los aliados del gobierno en turno.

Por otra parte, es también un compromiso cívico, que las personas que detectaron las irregularidades antes expuestas, lleven a cabo la denuncia correspondiente, que por lo menos dejará un precedente jurídico, pero sobre todo de hartazgo social. Resulta totalmente contradictorio e incluso hipócrita que el PVEM promueva acciones a favor del desarrollo y convivencia social y al mismo tiempo transgreda las normas y reglamentos, que tienen como objetivo, mantener un ambiente de armonía y estabilidad nacional.

Los famosos y famosas que se prestaron a promover el voto para el Verde Ecologista en plena veda electoral, reflejaron la pobreza ética y de valores con la que se conducen, la ignorancia en la que viven y una indiferencia cívica preocupante, ya que algunas personas, principalmente jóvenes, los consideran un ejemplo de vida.

¿Pero qué podíamos esperar de ellos y de un partido que se ha prostituído históricamente al mejor postor? No mucho, tanto unos como otros, pertenecen al mismo campo semántico, distinguido por su frivolidad, en donde la prioridad es el dinero y beneficio personal.

Por desgracia, ha quedado claro que la impunidad es reiterada y constante en México. Podría apostar que nuevamente, no pasará de un llamado de atención y que en las siguientes elecciones veremos al Verde, haciendo ooootra vez de las suyas.

¿Se acuerdan cuando Peña Nieto dijo que la corrupción era parte de la cultura mexicana? No se equivocó, sólo le faltó agregar a la ecuación la impunidad y aunque muchos se indignaron u ofendieron, hoy queda de manifiesto que, mientras estos dos fenómenos persistan y eventualmente encuentren huéspedes en donde alojarse y desarrollarse, nuestro país vivirá secuestrado por esta corriente carente de valores y principios.