Los actores políticos se preparan para su participación en la contienda política electoral 2020-2021, en condiciones de crisis para la sociedad.

Crisis de salud, inseguridad, económica, social, gobernabilidad y esperemos que no lleve a una crisis democrática, que afecte la legalidad y legitimidad del quehacer público.
El INE se encuentra como el cuetero, señalado por unos y por otros, porque truena o no, porque aprueba o no el registro de nuevos partidos políticos.

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Un árbitro electoral débil puede ser un elemento adverso para el buen camino de lo electoral y de la democracia misma. Ello sólo puede beneficiar a quienes buscan decisiones autoritarias, ajenas a la voluntad popular.

La delincuencia observa como una oportunidad el proceso, para intervenir y buscar controlar las plazas donde actúa, ligarse a las autoridades locales y proyectar a sus simpatizantes o a quienes les interesa que obtengan una posición política, para que les facilite sus tareas delincuenciales.

Las autoridades electorales avanzan en lo programado, ampliamente difundido en las páginas oficiales institucionales, en particular en el INE. Las autoridades de seguridad, coadyuvantes de las instituciones democráticas, habrán de realizar sus tareas logísticas, de inteligencia y operativas para brindar seguridad y confianza al proceso electoral y a la democracia.

Partidos y candidatos habrán de participar en un escenario nuevo, adverso a las tradicionales campañas y prácticas electorales, con una vigilancia extrema de la sociedad y de las autoridades electorales.

El ciudadano es sujeto y objeto en la democracia, la atención, respeto, confianza y búsqueda de su voto está en el centro del proceso electoral, hasta el día de la jornada electoral, estos eventos materializan la democracia mexicana.

A partir de hoy veremos de qué sustancia democrática están hechos los ciudadanos, las autoridades, los partidos y los candidatos. La manera en que se conforme el poder que emerja de estas elecciones determinará los avances o retrocesos del país.
Bienvenido el proceso electoral federal, bienvenida la democracia.