¡Fue un escándalo…!

Escándalo que un hermano de la esposa del candidato presidencial fuera dueño de la empresa Hildebrando, con la que supuestamente Felipe Calderón operó el horrendo fraude electoral que le arrebató la victoria a López Obrador.

Desprestigiaron a una empresa a la que nunca le comprobaron nada, pero el escándalo lo usaron políticamente con muchos dividendos.

¡Fue un escándalo…!

Escándalo que dos directivos de Televisa, de apellido Gómez, pudieran ser hermanos y que, por eso –por ese infantil invento de Jenaro Villamil–, los hermanos pudieran estar detrás de las más truculentas e inconfesables transas de Televisa, la antaño “caja idiota” y hogaño empresa alineada con López Obrador.

¡Fue un escándalo…!

Escándalo que la entonces titular de la PGR y luego de La Función Pública Arely Gómez fuera hermana de un alto directivo de Televisa. ¡Horror, todos los males de familia Televisa al servicio del poder corrupto de Peña Nieto.

¿Pero qué creen?

Que ya no es un escándalo que el esposo de la titular De la Función Pública y que dos de sus hermanos cobren en el gobierno federal; no es escándalo que el esposo de Irma Eréndira Sandoval tenga dos programas estelares en las dos más importantes televisoras del Estado.

Y, por supuesto que no es escándalo, porque esos pillos tienen la camiseta de Morena y ese es el partido que purifica y santifica todas las pillerías.

Y no es escándalo porque los dos “huesitos” en las televisoras estatales los consiguió el agraciado esposo por sus brillantes dotes como conductor de televisión, no por los favores presidenciales ¡pinches mal pensados!

Y tampoco es escándalo que el sobrino de la familia más corrupta de México y de Morena, los Bejarano-Padierna, sea el Juez de Control de la persecución contra Rosario Robles, la aguerrida perredista que en 2004 exhibió la corrupción en el gobierno de López Obrador, en el DF y que por eso, hoy es perseguida de manera no sólo ilegal sino inmoral.

Y, por supuesto, que ya no es un escándalo ni la corruptela de Irma Eréndira Sandoval y menos las venganzas de Dolores Padierna, porque hoy es virtud todo lo que ayer era pecado.

¡Pinches mal pensados! ¿Cómo se les ocurre dudar de las capacidades, las habilidades y la honestidad de esos próceres del nuevo México, que son los Padierna, los Sandoval, los Bejarano…?

Lo cierto es que el hecho de que detrás de la persecución contra Rosario Robles aparezca “el sobrino cómodo”, el Juez Padierna, no sólo es un verdadero escándalo sino una vergüenza para todo el Poder Judicial, para la Judicatura y para todo el sistema de impartición de justicia.

¿Por qué?

Porque se prueba el tamaño de la podredumbre del sistema de justicia en México, en donde los jueces, como Padierna, están no al servicio de la justicia y del la división de poderes, sino de las venganzas familiares, partidistas y facciosas.

¿Quién, en su sano juicio, puede creer que el Juez Padierna actúa de manera imparcial, luego que su tía, la mafiosa Dolores Padierna y su tío, el corrupto René Bejarano le abrieron todas las puertas para llegar al cargo de Juez Federal.

¿Quién, con los antecedentes corruptos de los BejaranoPadierna, cree que el Juez Padierna actúa de manera imparcial, apegado a derecho y sin la pulsión vengativa de la familia, contra Rosario Robles?

¡Que se los crea su abuela!

Queda claro que la aberración jurídica contra Rosario Robles es una vergüenza para todo el Poder Judicial, que de inmediato debe enmendar la venganza y dejar en libertad a la ex presidenta del PRD.    

Se los dije, son unas ratas.