Los recientes ataques en contra de la infraestructura estratégica del Reino de Arabia Saudita, cómo lo es la refinería de Abqaiq de la empresa ARAMCO cerca del Golfo Pérsico, que suministra el 7% del proceso global de hidrocarburos y al campo de Khurais al noroeste de la capital Riad que produce 1% de todo el petróleo del mundo, amenazan con desestabilizar el delicado balance de poder que prevalece en la región  de Medio oriente. Este equilibrio que se ha venido construyendo desde la era bíblica, pasando por las cruzadas, aunado al férreo control británico y francés del siglo XIX y parte del siglo XX; vuelven a recordarnos que la región, que va desde lo que hoy es Israel hasta Irán, ha definido parte de la estructura del orden internacional imperante en nuestros días y que es vital para la seguridad global a causa de las enormes reservas petroleras (alrededor de 63% de la producción mundial la tienen: Irán, Irak, Kuwait, Qatar, Emiratos Árabes Unidos y Arabia Saudí, fundamentalmente), que sustentaran el crecimiento económico  global de los próximos 90 años cuando menos. 

Estos sucesos nos hacen recordar lo acontecido hace 18 años en las Torres Gemelas en la Cd. de Nueva York, que redefinió el concepto de la geopolítica, como de la seguridad nacional, justo cuando habían pasado casi 10 años de la disolución de la Unión Soviética, lo que sacudió al mundo en la reinterpretar de la seguridad internacional a causa de que una antigua-nueva amenaza como el terrorismo, hizo su irrupción con una vertiente que modificaba la tradicional manera de dar certidumbre a la seguridad y defensa de los Estados.  Lo que aconteció en Arabia Saudita, es una llamada de atención para cualquier país petrolero, pues obliga a un profundo análisis de las condiciones geopolíticas con las cuáles se ha establecido el sistema de alianzas y de correlación de fuerzas en nuestros días. 

En este orden de ideas, se debe considerar que Arabia Saudita tiene una condición privilegiada al ser una nación bi-marítima al contar con salidas al Golfo Pérsico que lo comunica con el Océano Índico y al Mar Rojo que le facilita la conectividad a través del Canal de Suez con el Mar Mediterráneo. La condición que guarda la península arábiga, permite recuperar la teoría de Heartland de Sir Halford Mackinder, de ser una región articuladora para el control de la región e igualmente se aplica la teoría del Rimland de Nicholas Spykman a razón de los Estados que le ofrecen cubertura como son: Emiratos Árabes Unidos, Bahréin, Kuwait, Egipto y Jordania. A esta situación para tener un control pleno del Rimland, Arabia Saudita requeriría de alianzas estratégicas con Siria y Líbano

A razón de lo anterior, es que la República teocrática de Irán, ha buscado socavar el balance de poder a su favor apoyando a las milicias de huties que se encuentran en Yemen, al suroeste de Arabia Saudita, además de que cada vez más, tienen una mayor influencia en el gobierno Iraquí (gracias a la presencia de un grupo nutrido de chiitas), aunado a su apoyo al grupo fundamentalista de Hezbolá en su lucha por desaparecer la presencia del Estado de Israel, sin dejar de considerar su apoyo a diversos grupos chiitas en diversos países de la región del Golfo Pérsico

De ahí la constante preocupación en el gobierno Saudí, que en manos del príncipe heredero, Mahammed Bin Salman se ha empeñado en controlar las actividades de los huties y al mismo tiempo, denunciar las acciones del expansionismo de Irán que busca controlar la región del Golfo Pérsico con el apoyo tácito de la Federación Rusa, para ello, los saudís mantienen una adecuada relación geopolítica con Israel a fin de salvaguardar el statu quo, tanto en la parte étnica de que sean los sunitas quienes tengan la preponderancia en la península arábiga, como en el mercado petrolero. De ahí que, el Reino de Arabia Saudita cuenta con unas Fuerzas Armadas de 227, 000 militares, de los cuales, 75, 000 son del ejército; 13, 500 de la Armada y 20, 000 de la Fuerza Aérea, de igual manera, alrededor de 16, 000 efectivos que son tropas para la defensa aérea, de los cuáles 2, 500 se encargan de los misiles estratégicos y casi  100, 000 hombres son de la Guardia Nacional; además, cuenta con una fuerza de 24,500 efectivos como fuerzas paramilitares.

Como parte de su sistema defensivo cuenta con 313 aviones de combate estadounidense F-15, como también provenientes de Francia y Alemania tipo Eurofighter Typhoon, el ejército tiene 600 tanques pesados, 780 vehículos blindados ligeros además de cerca de  1, 500 vehículos blindados, junto con helicópteros AH6I, Apache y Black Hawk estadounidenses. Asimismo para la defensa antiaérea, cuenta con 16 baterías de misiles antiaéreos estadounidenses Patriot, 17 baterías de misiles Shahin, (versión iraní de los misiles Hawk), 16 baterías de misiles Hawk y 73 unidades de misiles Crotale de procedencia francesa.

Ahora bien, en el juego del poder para definir al heartland de la región, Arabia Saudita tiene el apoyo irrestricto de EEUU a través de la Flota Indo-Pacífico cuyo comandante es el Almirante Phillip Davidson, responsable de  más de 375, 000 efectivos dispuestos en  casi 200 buques, que incluyen a cinco grupos de ataque de portaaviones, junto con dos Fuerzas Expedicionarias del Cuerpo de Marines, 1100 aviones y varios grupos de Operaciones Especiales, teniendo para sus actividades de combate, puntos estratégicos para su apoyo en Pakistán, Omán, Emiratos Árabes Unidos y la isla de Diego García en el Océano Índico. 

La tensión que se provocó con el ataque de los huties, es a razón de que Arabia Saudita tiene exportaciones a la RP de China por 29 Mil millones de dólares, a Japón  por 25 Mil millones de dólares, a la India 19 Mil millones de dólares,  a Corea del Sur 17 Mil millones de dólares y a los EEUU 17 Mil millones de dólares. El desequilibrio que al principio se estimó en una reducción de casi 6 millones de barriles diarios, generó una alza de más de 20% que llegó a poner el precio del barril en 70 dólares. Afortunadamente, los recientes anuncios del gobierno saudí de que la infraestructura petrolera se puede recuperar pronto, junto con las reserva de alrededor de 190 millones de barriles de Arabia Saudita y la pronta intervención estadounidense de poner a disposición del mercado internacional sus reservas estratégicas, están permitiendo una relativa calma en el mercado petrolero.

Ante esta situación, en Palacio Nacional se ha evaluado los factibles beneficios por el alza de precio del barril de petróleo y sus consecuencias a razón de que la mayoría de las gasolinas son compradas en el extranjero, sobre todo desde EEUU, esto obliga a cuestionar, con todo respeto: ¿entienden el momento crítico para la seguridad internacional? ¿consideran en Palacio Nacional el valor geoestratégico de México para la seguridad energética de EEUU? y finalmente, en el sistema de alianzas, ¿de qué lado estaría México de agudizarse la situación en el Golfo Pérsico

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