EL CANSANCIO RUSO

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A pocas horas de que se concluyeran los funerales de Estado de la Reina Isabel II, el presidente Vladimir Putin, anunció que 300, 000 reservistas pasarían a ser parte activa de las fuerzas de ocupación en tierras ucranianas, acción que ha suscitado una serie de comentarios con respecto a sus implicaciones, en una guerra que ya lleva siete meses con todos sus alcances para el Poder Nacional de las naciones en conflicto, pero también de aliados y socios de los actores involucrados.  Al respecto, en su intervención ante la Asamblea General de las Naciones Unidas, por parte del Presidente Joseph Biden, argumentó que esta guerra es una acción para eliminar el derecho a la propia existencia del Estado ucraniano, extinguirlo y eliminar la existencia de un pueblo que lucha contra las acciones genocidas del invasor ruso.

 

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Y es qué en la llamada Movilización Parcial, está basada en la necesidad de sostener sus posiciones en el Dombás, Jersón y Zaporiyia, para imponer referéndums a favor de su integración a la Federación Rusa, justo cuando las victorias por parte del ejército ucraniano, con armamento moderno proporcionado por la OTAN en dicha región, están causando importantes bajas, que para el gobierno de Kiev es todo un éxito, pues se han recuperado alrededor de 3,000 km cuadrados al este de su país.

 

Además, se debe de considerar la entrada del otoño y posteriormente del invierno, que traerá dificultades de desplazamiento (en estos días las temperaturas han comenzado a bajar lo que será un influjo a tomar en cuenta), por tal sentido, los nuevos efectivos que se enviaran al frente de guerra, de acuerdo a las autoridades rusas, no serán jóvenes que estén estudiando o bien que apenas estén llevando a cabo su servicio militar, además dentro de los reservistas, la edad máxima será de 35 años.  De acuerdo con las autoridades militares rusas, están en condiciones de mandar llamar a más de 2, 000, 000 de reservistas e incluso, cuentan con la capacidad máxima de una fuerza de apoyo de 25 millones en condiciones de participación en un teatro de guerra (un dato de fuentes europeas, considera que las bajas rusas son de 14, 400).

 

Ahora bien, el hecho de poner en movilización a 300, 000 efectivos, requiere de un tiempo de terminado para citarlos, asignarlos a batallones, unidades, zonas de combate y su obvio traslado, pero también, dotarles del debido equipamiento para las funciones que vayan a realizar en territorio ucraniano. Todo esto requiere de una eficaz organización por parte del Ministerio de Defensa, aunado a contar con los recursos económicos suficientes para tales acciones, por lo que se debe de considerar el embargo que actualmente, una importante cantidad de naciones mantienen contra esta nación agresora.

 

Tales medidas de inmediato tuvieron reacciones de diverso tipo, primero la caída de las finanzas de Moscú, pues sus reservas internacionales, que se estiman en un poco más de 600, 000 millones de dólares, se encuentran en su mayoría bloqueadas, además de los paquetes comerciales y financieros que se habían contratado previo a la invasión a Ucrania, asimismo, se debe de considerar que tan solo en el primer mes de la guerra, está le ha costado al gobierno de Putin, cerca de 20,000 millones de dólares, aunado a la perdida de infraestructura militar, por  unos 9,000 millones de dólares que ha sido destruida en Ucrania.

 

De igual manera,  esta guerra está obligando a que el gobierno de Putin venda barato sus recursos estratégicos a naciones como la República Popular de China, quien a su vez, venderá caro aquellos productos y mercancías necesarias para continuar la guerra, pues ya es evidente que el gobierno Xi Jinping ve a la Federación Rusa, como una nación a modo de sus necesidades y por si fuera poco, el rublo no ha podido mejorar su paridad frente a otras monedas, se negocian los bonos del gobierno de manera parcial, sobre todo con Beijing, las tasas de interés se han tenido que duplicar y las estimaciones para el cierre de este año, son una caída del 7 al 15%, tomándose como un factor importante para esta caída, la salida de compañías como Toyota, Volkswagen o Mercedes Benz, pero un dato importante al respecto es que la fabrica icónica de automóviles rusos Lada (de la era soviética), ha dejado de producir al 100%, debido a la falta de partes y las sanciones de países como Taiwán y Corea del Sur que dejaron de venderle microchips.

 

Si estos elementos no fueran preocupantes, se debe considerar las movilizaciones y protestas en algunas ciudades de la Federación Rusa, como en Ekaterinburgo, en dónde se han dado la mayoría de las detenciones, que están cerca de las 1300 personas que se han opuesto a esta medida del régimen de Putin, quien para mantener el ánimo nacionalista en alto, sigue recurriendo (como lo hizo en su último discurso televisivo) al discurso nacionalista de que fue occidente la que destruyó a Rusia, al desmembrar a la antigua Unión Soviética. Lo que no dice en este tipo de mensaje, es que los únicos rusos son los de la actual Federación, ya que las demás republicas ex soviéticas, no lo eran y fue precisamente ante la caída de la URSS, que lograron su libertad y se constituyeron como naciones independientes, varias de estas, lejanas del control de Moscú.

 

La diatriba del discurso nacionalista de reminiscencias de la Guerra Fría, se mantiene con la retórica de la amenaza del uso del poder nuclear, con el que cuenta la Federación Rusa, a lo que en el discurso del Presidente Biden, volvió a reiterar que una guerra con el uso de ese armamento, es una en la que nadie gana y todo la humanidad pierde.

 

En estos movimientos estratégicos en el tablero mundial, el Presidente de Ucrania  Volodímir Zelenski participó por la tarde del miércoles pasado ante la Asamblea General de la ONU, con un discurso para renovar la alianza mundial con su nación frente a la guerra de Putin, considerando que dados los descubrimientos de cientos de fosas comunes, cercanos a la frontera con Rusia, se debe de establecer un tribunal que sancione e indemnice a la sociedad ucraniana.  La guerra, para el presidente Zelenski requiere de compromisos y lealtades, no de falsas ambigüedades o ilusorios ceses al fuego.  La  guerra da un nuevo paso para reconfigurar escenarios, la participación de actores y asumir riesgos, los movimientos seguirán.

 

Mientras tanto en México, se desató toda una polémica con respecto a la respuesta del principal asesor del presidente Zelenski ante la propuesta de paz del ejecutivo federal, argumentando que como no era el canciller ucraniano no tenía validez, como también que el embajador de Ucrania ante Naciones Unidas le había expresado al embajador mexicano, que no se debería tomar en cuenta las palabras de su compatriota, lo cierto es que, las expreso uno de los hombres de más confianza del gobierno ucraniano, que saben de la retórica del gobierno mexicano para evitar mencionar la palabra: GUERRA o bien, hacer un señalamiento duro y firme al gobierno de Putin, como tampoco el no sumarse a las sanciones internacionales.

 

Lo dicho por el asesor de Zelenski, le salió del alma, del alma de una nación que está sufriendo las vejaciones de una guerra de agresión, una guerra que no buscó, provocada por un autócrata que desea pasar a la historia, como el hombre que hizo renacer la gloria del imperio ruso.