Como se comentó la semana pasada en esta columna, se celebró el 74 periodo de la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) con el objetivo de analizar y proponer una respuesta a los efectos del cambio climático antes del año 2030. La intención es controlar el aumento de la temperatura en una media de 1.5  grados y evitar diversos estragos al desarrollo nacional de los Estados. 

Diversas voces se han pronunciado entorno a esta amenaza, el Secretario General de la ONU Antonio Guterres, la joven activista sueca Greta Thunberg, Centros de investigación científica como las Fundaciones Aquae o Cousteau, e incluso actores como Leonardo Di Caprio y cantantes como Bono, todos significativos para que sociedades y gobiernos asuman riesgos compartidos y den espacio a nuevas energías que eviten cambios al clima global, cuyas consecuencias, según diversos modelos prospectivos, impactarían en el incremento de la peligrosidad de huracanes, ciclones y monzones,  en la pérdida gradual de territorios costeros como en Florida en los EEUU, pero también, en la desaparición de islas en Micronesia como Tuvalu o Timor Oriental, sin dejar de mencionar efectos en territorio mexicano tanto en la parte de sus litorales del Océano Pacífico, como del Golfo de México y el Mar Caribe. 

Para empresas globales y para naciones, atender el problema del cambio climático traerá importantes beneficios por la ampliación de rutas marítimas como la que se proyecta en el Ártico. La empresa naviera Maersk de origen danés ha puesto a prueba el rompehielos El Venta, considerado de última generación por sus bajas emisiones de contenientes, de 200 metros de eslora con una capacidad para trasportar más de 3,500 TEUs (Twenty-Foot Equivalen Unit, contenedores de seis metros de largo).  Su primera navegación fue de Vladivostok, en el Océano Pacífico a San Petersburgo, la ruta que navegó es de aproximadamente 16.500 kilómetros, es decir, 7.500 menos que por las rutas tradicionales del Canal de Suez, que implican cerca de 52 días de viaje, por lo que la navegación por el Ártico ahora será de 40 días en promedio.  De esta manera, también se impulsará la Ruta de la Seda para acercar las mercancías y productos originales de la RP de China hacia Europa, lo que significará para las empresas navieras el reto de mejorar estándares de servicios y para las naciones europeas y asiáticas, garantizar la competitividad en sus aguas territoriales frente a la eventualidad de deshielos. 

De acuerdo con diversos pronósticos, el Ártico presentará importantes deshielos entre 2030 y 2050, territorio vasto de reservas tanto de petróleo como de gas natural, en el caso del primero se estima un 13% de reservas globales y del segundo, las estimaciones son del 30%, por lo que la Federación Rusa, mantiene una política de Estado para tener una expansión territorial por el litoral ártico y mantener el control de este recurso geoestratégico, como lo ha señalado uno de los más destacados geopolíticos rusos Alexander Dugin, sobre la capacidad de Rusia para ejercer el dominio sobre esta región y recuperar el liderazgo global, como el que en su momento detentó la Rusia Zarista de Pedro El Grande o la de la era de los Soviets. 

La disputa por este espacio territorial involucra a la Federación Rusa, EEUU, Canadá, Dinamarca, Islandia, Suecia, Noruega, Finlandia; para obtener mayores ventajas en el control de los recursos estratégicos, por ello, Rusia, Canadá y Dinamarca, han realizado misiones de exploración oceanográfica, para obtener información para la delimitación de la plataforma continental y estar preparados en la reclamación del espacio de las 200 millas (360 km) de zona económica y así llevar la explotación de petróleo, gas natural, reservas en oro, plata y otros materiales esenciales para el desarrollo industrial y tecnológico. 

En estos juegos talasopolíticos, la isla de Groenlandia, región autónoma del Reino de Dinamarca, está en la visión estratégica de EEUU, pues les permitiría ampliar sus intereses por la ubicación que guarda Alaska en la región del Ártico. Si bien, la propuesta de compra fue desechada por la primera Ministra Mette Frederiksen, se especula que el valor del territorio podría alcanzar unos 38.500 millones de euros, ya que además cuenta con importantes minerales como oro, rubíes y uranio aunado a las minas de tierras raras de las cuales la RP de China ya cuenta con licencias de explotación. Para los intereses estadounidenses la base aérea de Thuleen (base de la OTAN de sistemas de alerta de detección de misiles balísticos y de vigilancia satelital), que está al extremo noroeste de Groenlandia, tendrá peso significativo en las reivindicaciones sobre el espacio Ártico, cuyos efectos se definirán en próximos años. 

En este marco, el discurso del Gobierno de México en la pasada Asamblea se queda muy alejado de la realidad en la que está conviviendo el resto de la comunidad de naciones, que se están preparando para definir nuevos espacios de intereses y cómo habrá de ser la convivencia global de las décadas por venir. Con todo respeto, México se ve a la deriva, sin proyecto internacional y sin entender la geopolítica con la cuál se están conduciendo las potencias para asegurar sus espacios vitales y sus zonas de interés. De seguir en este camino, el desarrollo de México quedará menguado y más si deja de convivir en el escenario internacional, como la reciente negación del ejecutivo federal para entrevistarse con su homólogo de Chile, Sebastián Piñeira. Las fobias de caudillo se dejan de lado por el bien de la nación, un presidente, un estadista, debe estar a la altura de lo que significa su nación para el mundo.

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