Mientras el presidente va al encuentro con su homólogo de EU, uno de los factótum de peso, el otro es la narcodelincuencia, las crisis de salud, económica y de inseguridad se agravan.
El crecimiento de las personas contagiadas y muertes causadas por el Covid-19, da visos de negligencia criminal.
Los indicadores económicos que señalan la caída de la inversión, las cuantiosas pérdidas de PEMEX y CFE, las tendencias al deterioro en el empleo, el incremento de pobres, y una posible caída del PIB al más del 10%, preocuparían a un gobierno por el impacto en la sociedad.
Por si fuera poco, la delincuencia galopa por el territorio nacional como si fuera suyo, dejando en estado de indefensión a la sociedad. Veamos algo que ocurre.
Los grupos delincuenciales se reestructuran regionalmente, los denominados carteles nacionales, de Sinaloa, Jalisco Nueva Generación, del Noreste, buscan