Vale la pena considerar los registros que la reciente Encuesta Nacional de Seguridad Publica ha dado a conocer el INEGI recientemente. Son datos duros levantados en marzo de 2021.

La mayor percepción de inseguridad se ubica en las ciudades de Fresnillo, Zacatecas; Ecatepec, Estado de México; Gustavo A. Madero en la Ciudad de México; Uruapan, Michoacán; Cuernavaca, Morelos, y Guadalajara, Jalisco. Además, el 66.4% de la población de 18 años y más consideró que vivir en su ciudad es inseguro.

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Esta percepción de inseguridad sigue siendo mayor en el caso de las mujeres.
Asimismo, las ciudades con menor percepción de inseguridad fueron: San Pedro Garza García, Nuevo León; Tampico, Tamaulipas; San Nicolás de los Garza, Nuevo León; Los Cabos, Baja California Sur; Piedras Negras, Coahuila, y Mérida, Yucatán.

También destaca la Encuesta que el 78.4% de la población siente inseguridad en los cajeros automáticos localizados en la vía pública, el 71.2% en el transporte público, el 63.4% en el banco y el 59.2% en las calles que habitualmente usa.

De manera particular destacan los porcentajes obtenidos por las autoridades de seguridad pública cuyo desempeño fue percibido con efectividad en sus labores para prevenir y combatir la delincuencia, destacando la Marina (87.5%), el Ejército (84.9%), la Guardia Nacional (75.1%), las Policías Estatal (53.8%) y Preventiva Municipal (47.3%).

Si bien más de la mitad de la población en las ciudades se siente insegura, también más de la mitad considera que la inseguridad seguirá igual o empeorará a lo largo del próximo año, en el 2022.

Estos datos duros son relevantes para el conocimiento y utilización de la información sobre los delitos, en la configuración de políticas de seguridad que los atienden y combaten.

La sociedad y las instancias de seguridad mantienen una dinámica sobre el fenómeno delincuencial, que si bien puede disminuir en algún momento, todavía se encuentra en porcentajes altos para la tranquilidad social.

El impacto de la percepción en las ciudades es notable y aún cuando la población urbana es superior a la población rural, la delincuencia opera en ambos espacios del territorio nacional.

Los datos duros de esta Encuesta son un insumo fundamental para las estrategias de combate a la delincuencia, organizada o no. Es una tarea que debe fortalecerse y mantener los grados de veracidad y objetividad de la información, evitar la manipulación y el maquillaje de cifras en un afán por mostrar resultados positivos y, desde luego la percepción de la sociedad es la base de los avances o retrocesos en materia de seguridad, más allá de los informes que en ocasiones dibujan una realidad inexistente.