México. Esta mañana durante su conferencia de prensa diaria, el presidente Andrés Manuel López Obrador, expresó su inconformidad hacia los movimientos de izquierda radicalista que trataron de boicotear la consulta ciudadana que se llevó a cabo el pasado fin de semana para la construcción de la planta termoeléctrica en la Huexca Morelos.

Ante esta situación, el mandatario calificó de “conservadurismos” los actos de las personas que se negaron a la consulta y a la termoeléctrica y dijo que son personas que quieren ver a su gobierno convertido en lo mismo de antes, pero que a diferencia de otros sexenios, el suyo sí hace uso de la democracia y permite al pueblo opinar sobre los temas de importancia en el país.

-Publicidad-

Cabe recordar que el ahora presidente, quien desde siempre mantuvo una postura de izquierda radical, también formó y promovió varias revueltas en contra de los gobiernos anteriores en donde hubo muchas afectaciones por sus plantones y manifestaciones.

Una de ellas fue la de 2006, tras cerrar Paseo de la Reforma por dos meses con la famosa consigna “Voto x Voto”, luego de las elecciones presidenciales de ese año, en las que Felipe Calderón se llevó el triunfo con un total de 14.91 millones de votos.

Este plantón, que tuvo un total de 47 días, fue criticado por los daños económicos que provocó, pues solo en los primeros 16 días de que se inició, ya había pérdidas de 3 mil millones de pesos para varios comercios, hoteles y restaurantes de la zona, así como el despido de 809 empleados registrados ante el Instituto Mexicano del Seguro Social.

Además, cerca de 900 restaurantes ubicados en las alcaldías de Cuauhtémoc y Miguel Hidalgo, estuvieron a punto de cerrar por los bajos ingresos que provocó el bloqueo. Estas pérdidas generaron una deuda total de 25 millones 134 mil 634 pesos que heredó el PRD de López Obrador, luego de que este abandonara el partido para comenzar el Movimiento de Regeneración Nacional.

Años después, Andrés Manuel aceptó que fue alto el precio del bloqueo para sus adversarios políticos mismo que fue usado como estrategia para desprestigiarlo, ya que muchos capitalinos pensaban que ellos habían ocasionado las afectaciones a negocios aledaños. esta deuda creció hasta llegar a más de 500 millones de pesos,que deben a decenas de proveedores aledaños de la zona.

«Pagamos un precio altísimo porque nuestros adversarios utilizaron esto como una campaña terrible de desprestigio”, reconoció el tabasqueño.

MEVS

Te puede interesar:  El regreso de ICA a la infraestructura mexicana