A días de la elección más grande de la historia mexicana, el presidente y
su pandilla no sólo naufragan en aguas turbulentas sino que dan señales de una
desesperación comprensible ante una eventual derrota en las urnas.

Por eso, todos los días el López Obrador aparece más irritable a la
crítica y, en especial, por la ingobernabilidad en la que se llevan a cabo las
elecciones, lo cual se acentúa con la muerte de casi 40 candidatos a puestos de
elección popular y casi 700 ataques a políticos y aspirantes.

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Y frente a la irritación presidencial –causada por las críticas de su mal
gobierno–, en días pasados se sumó un lapidario reportaje de la revista inglesa
The Economist, que literalmente enfureció a AMLO, al extremo de que
ordenó una de las más feroces campañas contra algunos de sus críticos locales,
al tiempo que exigió a sus aplaudidores desacreditar por todos los medios
posibles a la publicación londinense.

A su vez, manos traviesas filtraron –en “las benditas redes”–, un audio
que exhibe que el gabinete presidencial no está exento de peleas e intrigas
palaciegas y que no todos los intereses político-electorales están en línea con
el interés presidencial.

Y es que un audio del vocero de Gobernación, Omar Cervantes, deja
escuchar que “los hombres del presidente”, como Julio Scherer, estarían
conspirando contra el presidente y que, por tanto, apuestan por el candidato de
la alianza PRI-PRD en Nuevo León, Adrián de la Garza.

Es decir, que conforme se acorta el tiempo para la elección del 6 de
junio, el presidente y su pandilla no pueden ocultar que están al borde del
delirio y de no entender, que ya no son la aplanadora que arrasó en 2018.
Pero vamos por partes.

En días pasados, como saben, la revista The Economist –la misma que
en su momento cuestionó severamente a los presidentes Calderón y Peña–,
presentó un reportaje lapidario contra el gobierno mexicano y contra su
presidente, López Obrador.

Como pocos medios internacionales, The Economist califica a Obrador
como populista, le llama “falso mesías”, y enumera uno a uno sus fracasos en
materia económica, de seguridad, de creación de empleos, de atención a los
más pobres, por la deficiente respuesta frente a la pandemia y, en general,
concluyó que López Obrador es un peligro para la democracia mexicana y
para los mexicanos.

Por ello, la influyente revista inglesa concluye que los mexicanos tienen
en sus manos la posibilidad y la obligación de frenar al tirano, en las
elecciones del domingo 6 de junio.

El reportaje cayó como agua hirviendo en el rostro de López Obrador y
de su pandilla en el poder y el propio rey de Palacio ordenó una de las más
feroces persecuciones calumniosas e infamantes contra los críticos mexicanos
que retomaron el tema; al tiempo que fue tajante la orden a los aplaudidores y
medios a sueldo: desacreditar por todas las formas posibles el reportaje de The
Economist.

Y la instrucción incluyó, por supuesto, una penosa carta firmada por el
canciller y dirigida a la editora de la publicación británica.

El mismo domingo 30 de mayo, a siete días de las elecciones, el propio
López Obrador respondió a la publicación y a críticos, como Gabriel Zaid,
quien en entrega dominical para Reforma, concluyó que la democracia está en
peligro y que los ciudadanos mexicanos tienen en sus manos la posibilidad de
rescatarla mediante el voto.

Gabriel Zaid dijo que “López Obrador resultó otro Fox; un dicharachero
que no sabe que no sabe”.

Por eso, AMLO respondió furioso a la publicación inglesa y al crítico
Zaid. Así lo dijo en su cuenta del pájaro azul.

“Contra viento y marea y aunque no le guste a The Economist, a los
conservadores ni al sabiondo de Zaid, la transformación pacífica,
democrática y con dimensión social es imparable. Terminamos gira en las
hidroeléctricas del río Grijalva que están en proceso de modernización”.

Los cierto es que el mundo y muchos mexicanos tienen otros datos y
saben que el de Obrador no solo es un gobierno fallido sino una dictadura.
Pero aún no se calmaban las aguas, cuando la tarde del sábado 29 de
mayo apareció en redes un audio del vocero de la secretaría de Gobernación,
Omar Cervantes, quien pide a su interlocutor “colar” en medios la versión de
que “los Scherer” –en especial Julio Scherer, el brazo derecho de AMLO–,
“abiertamente ya está apoyando a Adrián (de la Garza) en la recta final”, de la
contienda por Nuevo León.

Así la versión del breve audio: “(sí lo…) gras colar ésta, te vistes de
gloria conmigo y con la amiga de aquí… que alguien diga que los Scherer
abiertamente ya están apoyando a Adrián (de la Garza) en la recta final…”.
La mañana de hoy domingo, 30 de mayo, en un largo video, el vocero
de Gobernación intenta deslidarse pero sólo consigue exhibir que, en efecto,
no solo se han producido traiciones y deslealtades en el gabinete de López
Obrador, sino que “chamaquearon” al vocero de las más poderosa secretaría
de Estado: Omar Cervantes.

El vocero de gobernación reconoce que lo que circula en redes “en
efecto es mi voz y supongo que es una frase aislada y sin contexto, sin fecha y
sin terminar una idea clara… tratando incluso de afectar a la secretaria de
Gobernación”.

Luego, de manera increíble, hace una revelación bomba, que quién sabe
quien espía a los más importantes funcionarios de Gobernación.
Así lo explica: “lo que circuló es un audio que alguien, que seguramente
me espía –no se desde cuando y con qué objetivo y haciendo uso de
sofisticada tecnología–, pudo haber grabado en cualquier conversación en
persona y en cualquier fecha con alguien y sacarlo de contexto sin que ello
indique que haya una campaña y que yo esté pidiéndole algo a alguien y
mucho menos a nombre de la secretaria de Gobernación”.
¿Entonces quiere decir que sí hay espionaje entre los secretarios de estado
señor Cervantes?

Pero luego, en medio de un galimatías que no resiste el menor sentido
común y la congruencia elemental, le pide a quienes filtraron el audio, que den
a conocer la versión completa, la cual el propio Omar Cervantes niega que
exista.

Aquí la prueba de viva voz del propio Cervantes, que desde
Gobernación lanzaron la guerra contra personeros de Palacio. ¿Digan si no es
un galimatías sin pies ni cabeza?

Así lo dijo: “por eso les invito a quienes circularon o publicaron… que
saquen la grabación completa, si es que la tienen, aunque se que no existe,
para que se escuche toda la conversación, si es que hubo tal…”.
¿Cómo invita a los que circularon el audio a presentar la versión
completa si el propio Omar Cervantes dice que no existe tal grabacion?
Y a pesar del dislate insiste: “dudo que tengan más material o pruebas
de esas afirmaciones, porque jamás en mis 33 años como comunicador me he
prestado a temas de esa naturaleza… y al escuchar varias veces la grabación,
me pude dar cuenta de que evidentemente está cortada y editada en quién sabe
qué contexto y en qué momento…”

Y termina con una verdadera“chabacanada”.

Dice que “el intento de publicar el audio, se inserta en las campañas
electorales mas sucias que recuerda…” que es “un intento por desestabilizar
al gobierno” y que él sería incapaz de conspirar contra “los Scherer” a los que
les pone casa.

Si, se hace pedazos el gobierno de López Obrador a días del proceso
electoral.

Se los dije.