La primera pregunta es obligada.

¿Cuáles fueron las razones por las que el Presidente, Andrés Manuel López Obrador, decidió recular a los recortes en universidades…?

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Son razones elementales; porque hasta el político y gobernante más necio sabe que los sector estudiantiles son de los que tienen más capacidad de convocatoria y movilización.

Y si algún necio quiere negar lo evidente, vale recordar que las grandes movilizaciones sociales, en el mundo y los grandes cambios, han salido de los universitarios y los trabajadores de la cultura; los intelectuales, que el campo de la ciencia y la cultura.

Como saben, López Obrador trató de culpar de la estupidez del recorte a un problema casi de mecanografía –mecanógrafos idiotas que son culpables de todas las estupideces de todos los integrantes del actual gabinete–, cuando lo cierto es que el Presidente se negó a escuchar a quienes advirtieron del riesgo de pegarle al avispero estudiantil, cultural y científico.

Por eso tardó cuatro días en reaccionar –del sábado al miércoles–, y no aceptó que su terquedad es la verdadera razón del escándalo.

Y debió reaccionar porque estaba en puerta un movimiento estudiantil de proporciones impensables.

Por eso la segunda pregunta obliga.

¿Estará dispuesto el Presidente a corregir otros horrores –más que errores–, como el recorte a la cultura, la ciencia y, sobre todo, el NAIM?

La respuesta la conocen todos. No corregirá

¿Por qué?

Porque los trabajadores de la cultura, los científicos y, sobre todo los empresarios, no hacen huelgas ni manifestaciones, ni paros y tampoco los usuarios del aeropuerto.

Por eso resulta impensable que el Presidente se retracte en otros casos a menos de que –por ejemplo–, los trabajadores de la cultura se movilicen con todo, igual que los empresarios y los usuarios del aeropuerto.

En el fondo, todo indica que asistimos a una estratagema engañosa del Presidente Obrador.

Es decir, que suelta “bombas de humo” para conocer la respuesta y si percibe que se crearía un problema grave, da marcha atrás. De lo contrario su propuesta va.

Así, por ejemplo, dio marcha atrás al tema del recorte de las universidades, al recorte de las embajadas y consulados y al recorte de la ciencia.

Es decir, que la presión política y/o social son los únicos instrumentos para echar atrás las ocurrencias de un político necio como el Presidente Obrador.

Se los dije.

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